La legítima protesta

“Erróneamente se asume que las personas están principalmente motivadas a protestar por sus principios ideológicos o posiciones políticas”.

    Javier Díaz-Albertini
    Por

    es Ph. D. en Sociología

    Ilustración: Victor Aguilar
    Ilustración: Victor Aguilar

    Conversaba con un amigo cercano, que también es colega, sobre cómo muchos medios diferencian entre la protesta “legítima” y la “ilícita”. La legítima –nos dicen– tiene como base el malestar que producen las enormes brechas socioeconómicas, la ausencia del Estado y los pésimos servicios públicos. Desigualdades muy antiguas que recién son tomadas en serio por algunos medios que hace solo dos años proclamaban que la gente era pobre porque quería serlo. Sin embargo, también nos han estado presentando otras condiciones que supuestamente le restan legitimidad a la actual protesta. Examinémoslas para analizar su pertinencia desde las ciencias sociales.

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