

Hay escenas cotidianas que permanecen intactas en la memoria: un desayuno familiar un sábado por la mañana, una conversación entre madres e hijos o un niño sentado en un carrito de supermercado mientras acompaña las compras de la semana. Bajo esa premisa, Wong presentó una iniciativa por el Día de la Madre que pone en el centro los recuerdos y los vínculos que se construyen alrededor de ellos.
Hay escenas cotidianas que permanecen intactas en la memoria: un desayuno familiar un sábado por la mañana, una conversación entre madres e hijos o un niño sentado en un carrito de supermercado mientras acompaña las compras de la semana. Bajo esa premisa, Wong presentó una iniciativa por el Día de la Madre que pone en el centro los recuerdos y los vínculos que se construyen alrededor de ellos.
La propuesta, desarrollada con apoyo de inteligencia artificial, tomó fotografías antiguas de hijos cuando eran pequeños para recrear una de las imágenes más reconocibles para muchas familias peruanas: las visitas a las tiendas con los niños sentados en los carritos de compra. Bajo el concepto “Hay recuerdos que viven siempre dentro de nosotros, hay recuerdos que viven siempre dentro de Wong”, la marca buscó convertir una escena cotidiana en un emotivo homenaje para mamá.

VOLVER A CONECTAR CON LOS RECUERDOS
Como parte de esta iniciativa en Wong Bistró, el tradicional supermercado peruano realizó una activación especial en su local de Raúl Ferrero, en La Molina, donde cerca de 50 madres participaron en un brunch creado para celebrar la fecha desde la experiencia y el encuentro. Desde muy temprano, anfitrionas recibían a las invitadas y las acompañaban hacia mesas compartidas, en un ambiente marcado por conversaciones, fotografías y música en vivo.
Mientras una violinista acompañaba la mañana, los pedidos comenzaban a salir desde una cocina abierta que permitía observar el movimiento detrás del servicio. Entre mozos transitando constantemente y familias compartiendo la mesa, el espacio transmitía una sensación de cercanía poco habitual en medio del ritmo cotidiano de la ciudad. Era un día dedicado a celebrar a mamá.
Madres acompañadas por hijas, amigas y familiares recorrieron distintos espacios pensados para extender la celebración más allá del desayuno. Una de las estaciones más concurridas fue la mesa de postres, donde se ofrecieron tortas de pastelería fina de Dulce Pasión y panes de La Panadería Wong, propuestas que reflejan el sello gastronómico característico de la marca.

MÁS ALLÁ DE LAS COMPRAS
La jornada incluyó también una gifting suite con decenas de obsequios disponibles para las asistentes. Cada invitada recibía una tote bag con tickets para escoger distintos regalos, en una dinámica que mantuvo el tono cálido y relajado de toda la experiencia.
La propuesta se suma al despliegue digital de Wong, que además incluye contenido en redes sociales, dinámicas participativas y experiencias vinculadas al concepto “Hay recuerdos que viven siempre dentro de nosotros, hay recuerdos que viven siempre dentro de Wong”. Estas acciones refuerzan un mensaje que la marca viene construyendo desde hace varios años: el supermercado no solo como un espacio de compra, sino también como un escenario donde transcurren momentos familiares que terminan convirtiéndose en recuerdos.
En una fecha donde las emociones afloran, Wong apostó por mirar hacia atrás y reconectar con recuerdos significativos para las mamás peruanas. Y en tiempos donde la tecnología suele llevarnos hacia la inmediatez, la iniciativa propone hacer una pausa y volver a mirar aquellos momentos que todavía permanecen vivos. Conoce más sobre esta iniciativa en www.wong.pe
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