El celular se ha convertido en un acompañante habitual para muchas personas, incluso durante actividades cotidianas en las que su uso puede pasar inadvertido. Llevarlo al baño para revisar redes sociales, responder mensajes o simplemente entretenerse puede hacer que el tiempo sobre el inodoro se prolongue más de lo recomendable, mientras que utilizarlo durante la noche también puede alterar determinados procesos relacionados con el descanso. Ante estas prácticas cada vez más frecuentes, especialistas han advertido sobre las posibles consecuencias de permanecer demasiado tiempo sentado en el inodoro y sobre los efectos que puede generar la exposición a las pantallas antes de dormir. EsSalud y expertos de la Clínica Universidad de Navarra han explicado algunos de los factores que conviene tener presentes.
Ir al baño forma parte de las necesidades fisiológicas diarias, pero convertir ese momento en una prolongada sesión frente al celular puede hacer que una persona permanezca sentada durante más tiempo del necesario. Según información difundida por el Seguro Social de Salud (EsSalud), superar aproximadamente los 10 minutos en esta posición puede favorecer determinados problemas relacionados con la circulación y la zona pélvica.
El doctor Arturo Vargas, médico internista del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati, también advierte sobre el componente higiénico de esta práctica. “Estar demasiado tiempo en el baño no solo afecta la salud, sino que también es antihigiénico debido a la acumulación de bacterias”, señaló el especialista, citado por EsSalud.
Uno de los problemas mencionados por el especialista son las hemorroides. Permanecer sentado durante periodos prolongados puede dificultar la circulación sanguínea en la zona anal y favorecer la aparición de várices en ese sector, de acuerdo con las recomendaciones difundidas por EsSalud.
Otro riesgo señalado es la trombosis en determinados pacientes. “En pacientes con várices, especialmente en mujeres, pueden formarse coágulos, lo que provoca hinchazón y dolor en las piernas”, explicó el doctor Arturo Vargas. A ello se suma el posible debilitamiento del suelo pélvico, cuyos músculos cumplen funciones importantes al sostener órganos como la vejiga y el recto. Según el especialista, una afectación prolongada podría relacionarse con problemas como incontinencia urinaria o prolapso.
El baño no es el único momento en el que el uso prolongado del celular puede convertirse en una costumbre poco conveniente. Utilizar estos dispositivos justo antes de dormir también ha despertado la atención de especialistas debido a su posible relación con la calidad del sueño. Desde la Unidad del Sueño de la Clínica Universidad de Navarra se aborda el llamado vamping, término utilizado para describir el hábito de permanecer conectado durante la noche y retrasar el momento de ir a dormir.
La doctora Ángela Milán explicó el mecanismo relacionado con la exposición a la luz de las pantallas: “Si utilizamos aparatos electrónicos con luz, el cerebro entiende que aún es de día y no segrega esta hormona (melatonina), ya que la luz (azul de onda corta) detiene la producción, por lo que retrasamos el inicio del sueño y dormimos menos horas”. La especialista añadió que esta práctica “va en aumento en los últimos años, sobre todo en los adolescentes, pero también en los niños, que tienen móviles cada vez más jóvenes”.
Además de interferir con el inicio del sueño, el uso de dispositivos electrónicos durante la noche también ha sido relacionado por especialistas con modificaciones en el apetito. La Clínica Universidad de Navarra señala que la exposición a la luz de las pantallas puede intervenir en procesos hormonales vinculados con el descanso y la alimentación.
“La luz de las pantallas inhibe la producción de la melatonina, por lo que aumenta la producción de neuropéptidos que estimula nuestro apetito y la apetencia por alimentos más grasos y dulces”, explica la institución. Por ello, tanto el tiempo excesivo frente al celular en el baño como su utilización inmediatamente antes de dormir son hábitos que conviene observar, especialmente cuando terminan extendiendo innecesariamente el tiempo de exposición al dispositivo.