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Un escritor llega a un campus universitario en los Estados Unidos para acompañar a su hija, una joven maestra que sufre el derrumbe de su matrimonio. Así empezó “Rooster”, la serie de HBO MAX creada por Bill Lawrence y Matt Tarses que tiene a Steve Carell como protagonista y que este domingo 10 de mayo emitió su último episodio. La temporada 2 fue anunciada hace poco.
Un escritor llega a un campus universitario en los Estados Unidos para acompañar a su hija, una joven maestra que sufre el derrumbe de su matrimonio. Así empezó “Rooster”, la serie de HBO MAX creada por Bill Lawrence y Matt Tarses que tiene a Steve Carell como protagonista y que este domingo 10 de mayo emitió su último episodio. La temporada 2 fue anunciada hace poco.
Rooster es, curiosamente, el título de la saga que ha hecho un bestseller a Greg Russo (Carell) a lo largo de los últimos años. Se trata de un conjunto de historias que podrían colocarse en la ‘vieja forma de ver el mundo’. Así se lo hacen notar las alumnas del Ludlow College, donde este narrador finalmente termina siendo profesor visitante por un semestre para ‘salvarle’ la cabeza a su hija luego de que se descubra un bochornoso incidente con su esposo, otro maestro de la casa de estudios.
La hija de Greg es Katie, interpretada por la notable Charly Clive. Estamos ante una maestra que, episodio a episodio, va deshojando pétalo por pétalo quién realmente es: un fiel reflejo del imperfecto padre que el destino le puso en el camino.

Pero antes hablar sobre esta parábola de padres aprendiendo sobre hijos… y viceversa, toca hablar de lo que empezó siendo la serie de HBO Max. Porque las primeras semanas, “Rooster” fue una aguda crítica a lo ‘Woke’. En la misma universidad donde sucede la historia se cita a los profesores para reuniones ‘de llamadas de atención’ cada vez que dicen una frase considerada controversial, misógina, homofóbica o demás (muchas veces sin serlo). Allí, por supuesto, caería más de una vez el creador de la (ficticia) saga literaria Rooster.
Paradójicamente, el rector de Ludlow College es Walter Mann (John C. McGinley) un hombre con menos modales que una puerta. Ese pequeño detalle fue la comidilla en las primeras entregas de “Rooster”. En honor a la verdad, al intermedio de la primera temporada el nivel se resintió levemente. Las idas y vueltas entre Katie y su esposo, el inefable Archie (interpretado por el irregular Phil Dunster) restaban sorpresa en el balance. Incluso las torpezas del padre, Greg, sonaban repetitivas. Pero, felizmente, luego la serie supo levantarse.

Imposible no hablar algo más a profundidad en torno al vínculo que existe entre Katie y Archie. Al terminar –pero no divorciarse—el profesor especializado en historia de Rusia terminó durmiendo con una alumna de pocas palabras, pero muchas acciones (Sunny/Lauren Tsai). La joven resultó embarazada tras unos primeros encuentros y fue conocer ese hecho lo que detonó una furia incontrolable en Katie. Sabía que su matrimonio iba mal, ¿pero tan mal?
A lo largo de diez episodios vimos, pues, una especie de triángulo amoroso en el que un hombre casi ‘dispone’ de dos mujeres amparándose en su belleza y supuesto encanto. Archie no tiene tapujos en hablar sobre nombres para su hijo con Sunny apenas unos minutos después de acostarse con Katie, quien termina siendo consciente de dos cosas: todo Ludlow College sabe de sus problemas pasionales, y en el fondo no es necesario ser muy inteligente para darse cuenta que su incapacidad para afirmarse en una relación seria es 100% heredada de su papá.

La madre de Katie, Elizabeth (Connie Britton) es una exitosa mujer que no duda en poner sus citas laborales por delante de sus reuniones con su hija y su exesposo Greg. El escritor parece no haber podido olvidar a su exesposa y cuando Katie le hace notar esto a mamá, esta responde: “Para nadie ha sido fácil olvidarme”.
Ciertamente, Connie es un personaje que episodio a episodio fue ganando minutos, sin embargo, tampoco es que esté al nivel de Carell y de la propia Clive. Sus traspiés motivados por el ego muchas veces no dan risa y el ritmo de la serie se ve mermado. Preocupa, pues, cuando al final de temporada se revela que ella será la nueva rectora de la casa de estudios donde todo ocurre. Sí, en un movimiento por lo menos arriesgado de parte del equipo de guionistas, Walter Mann dejará su trabajo y, por ende, el actor John C. McGinley dirá adiós a la producción de HBO MAX.
Volviendo al desarrollo del episodio final de la temporada 1, dos sucesos son insoslayables y definen la relación padre hijo desmenuzada en esta serie. El primero, Katie descubrió (¿o quizás siempre lo supo?) que su papá y su mamá siempre dispusieron todo para que a ella nada le falte. La madre movió sus hilos para que ella consiga ese trabajo y el padre aceptó ser profesor visitante un semestre para que no sancionen a su hija con la expulsión (tras quemar la casa de Archie en el campus al conocer que había embarazado a Sunny).
A estas alturas, “Rooster” ya no es un ejercicio de burla al ‘wokismo’. En este punto, la serie es un notable drama sobre las relaciones humanas, más específicamente, sobre el vínculo padre-hija que llegó para ser irrompible. Porque incluso con su vida solucionada, Greg deja todo para ir a la escuela de su hija y ‘salvarla’ del castigo por incendiar locaciones. Cuando Katie descubre lo que han hecho sus padres para evitarle sufrimientos, decide encararlos y casi rogarles que no se metan más con su destino. Es ella quien debe decidir cada uno de sus siguientes pasos.

‘Liberada’ del proteccionismo natural de los padres (a los 30 años, claro), Katie le paga a Archie con la misma moneda. El catedrático ha sido –tal vez por primera vez en su vida—sincero y acaba de terminarle a Sunny, quien embarazada y todo lo mira cara a cara y le advierte que se arrepentirá de su decisión. ¿Esto indica algún tipo de venganza a futuro? No se sabe. Lo que sí tenemos claro es que Katie acepta la invitación de su aún esposo para darse una nueva oportunidad, pero, en cuestión de segundos opta por dar nuevamente marcha atrás y le termina frente a frente.
“He dejado un viaje con la madre de mi hijo embarazada por ti”, le reclama Archie, a la sazón, el gran perdedor en esta temporada estreno de “Rooster” que nos deja a una mujer empezando a tomar sus propias decisiones, y a un Greg despidiéndose de todos con momentos bastante emotivos. Porque nadie imaginó que un autor de betstellers terminaría involucrándose con la gran mayoría de muchachos de un campus que en su vida lo habían leído (una chica sí lo leyó solo para identificar sus ‘gags machistas’ y cuestionárselos uno por uno en clase).
En resumen, la primera temporada de “Rooster” no ha sido perfecta, sin embargo, han sido Steve Carell, Charly Clive y John C. McGinley quienes salvaron el producto final, convirtiendo a esto en una historia de padres e hijos que, aún incluso en tiempos modernos, son capaces de sentarse en una sala y conversar para resolver sus problemas. Parece poco, pero, en realidad, es todo lo contrario.
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