Se trata de la SUV más exitosa de la firma originaria de Munich, que esta vez llega con una motor diésel. El BMW X1 se suma a las otras cinco versiones y llega con varios cambios en su diseño, equipamiento y dimensiones. Se resalta su nuevo interior, así como la eliminación de los mandos físicos en la consola central.
Se trata de la SUV más exitosa de la firma originaria de Munich, que esta vez llega con una motor diésel. El BMW X1 se suma a las otras cinco versiones y llega con varios cambios en su diseño, equipamiento y dimensiones. Se resalta su nuevo interior, así como la eliminación de los mandos físicos en la consola central.
Antes de convertirse 100% eléctrico, BMW ha decidido lanzar una última versión diésel. Esta vez lo hace con grandes cambios como se pueden apreciar en las nuevas dimensiones del X1. Ha crecido 5,3 cm y ahora mide 4,5 metros de largo, es 2,4 cm más ancho y dispone de 4,4 cm más de alto.
Asimismo, tiene 2,4 cm más de distancia entre ejes. Estas cifras nuevas permiten que la SUV de BMW se vea más robusta y a la vez más estilizada, ya que también se introduce un nuevo diseño; la parrilla es más elevada y el parachoques recibe una actualización.
A diferencia de la generación anterior, pesa 35 kg menos, lo que permite mejorar su trabajo aerodinámico y eficiencia. Cuenta con un motor de 2,0 litros que generan 150 Hp a 3.500 rpm y una torsión de 360 Nm de par a tan solo 1.500/2.500 rpm.
Su interior también tuvo cambios, se eliminaron los mandos físicos de la consola central y todo el sistema se integró a la pantalla curvada táctil de 10″; la pantalla para el cuadro de instrumentos aumentó a 10,5″. En ambos casos, funcionan con la octava evolución del software desarrollado por BMW.
Entre otros cambios, también se anunció que el maletero creció y ahora tiene una capacidad de 540 litros. Además, el nuevo consumo está entre 4,9 y 5,6 litros a los 100 kilómetros.