BMW marca un nuevo hito: su auto eléctrico número dos millones ya salió de fábrica
El vehículo número dos millones fue un BMW i5 M60 xDrive fabricado en Alemania y destinado a un cliente en España. La marca acelera así su transición hacia la electromovilidad en medio de una industria que aún enfrenta desafíos globales
La electrificación ya no es una apuesta futura para BMW, sino una realidad industrial. El grupo alemán anunció que alcanzó la producción de su vehículo 100% eléctrico número dos millones, un hito que refleja la velocidad con la que la compañía viene expandiendo su estrategia de movilidad sostenible.
La electrificación ya no es una apuesta futura para BMW, sino una realidad industrial. El grupo alemán anunció que alcanzó la producción de su vehículo 100% eléctrico número dos millones, un hito que refleja la velocidad con la que la compañía viene expandiendo su estrategia de movilidad sostenible.
El modelo que marcó este récord fue un BMW i5 M60 xDrive de color Tansanit Blue, ensamblado en la planta de Dingolfing, en Alemania, y destinado a un cliente en España. Esta fábrica se ha convertido en uno de los pilares de la producción eléctrica de la compañía, al concentrar modelos como el BMW iX, i7 e i5.
La cifra adquiere mayor relevancia al considerar el ritmo de crecimiento de BMW en el segmento eléctrico. La marca tardó alrededor de 11 años en alcanzar su primer millón de vehículos eléctricos, desde el lanzamiento del BMW i3 en 2013. Sin embargo, apenas necesitó poco más de dos años para duplicar esa cifra y llegar a los dos millones.
Actualmente, el Grupo BMW, que incluye a MINI y Rolls-Royce, acelera el desarrollo de su nueva plataforma Neue Klasse, una arquitectura pensada específicamente para vehículos eléctricos de próxima generación. Con ella, la firma busca aumentar la autonomía, mejorar la eficiencia energética y optimizar los tiempos de carga de sus futuros modelos.
El BMW i5 M60 xDrive es un sedán de lujo que tiene un rendimiento de 19,4 kWh/100 km. (Foto: BMW Group)
/ Armin Weigel
De hecho, BMW proyecta que varias de sus plantas europeas operen exclusivamente con modelos eléctricos hacia finales de esta década. La planta de Múnich, por ejemplo, dejaría de producir vehículos a combustión en 2027 para enfocarse únicamente en autos eléctricos.
El anuncio llega en un contexto complejo para la industria automotriz global. Aunque la demanda por vehículos eléctricos continúa creciendo en algunos mercados, fabricantes tradicionales enfrentan una desaceleración en regiones clave y una competencia cada vez más agresiva por parte de las marcas chinas.
Aun así, BMW mantiene firme su apuesta por la electromovilidad y considera que la próxima generación de modelos eléctricos será clave para sostener su crecimiento en los próximos años.