Por Carlos Lázaro

Lo de Ignacio Buse en Nueva York no fue casualidad. Llegó al cuadro principal después de una ‘qualy’ impecable, confirmando el buen momento que atraviesa desde hace meses. Su ascenso en el ránking ATP lo ha convertido en protagonista de torneos Challenger, donde ha sabido medirse —y en ocasiones superar— a jugadores de mayor recorrido. En apenas año y medio pasó de ser una promesa juvenil a consolidarse como el nuevo rostro del tenis peruano.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: