La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Proinversión) aprobó este jueves 28 de mayo, el “Protocolo para la canalización y disposición de los flujos” derivados de las operaciones autorizadas en el marco del Decreto de Urgencia N° 003-2026.
La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Proinversión) aprobó este jueves 28 de mayo, el “Protocolo para la canalización y disposición de los flujos” derivados de las operaciones autorizadas en el marco del Decreto de Urgencia N° 003-2026.
Esta medida permite la inyección de liquidez de hasta USD 2,000 millones que brindará el respaldo necesario para coadyuvar a la recomposición de los indicadores operativos y comerciales de la empresa. Además, implementa una estructura de control estricta para gestionar los recursos orientados a garantizar la continuidad operativa de la empresa estatal.
Asimismo, se establece obligatoriamente que el financiamiento puente inicial de US$ 500 millones es de carácter estrictamente transitorio y está vinculado de forma indisoluble a la operación principal. Una vez concretados los US$ 2.000 millones, este puente quedará íntegramente cancelado y absorbido por el financiamiento mayor. El Estado garantiza así que la exposición de esta operación tiene un techo único, definido y definitivo.
Gobernanza fiduciaria por parte de Proinversión
La gestión sobre estos flujos prioriza la transparencia técnica, es decir, la administración recae de forma exclusiva en Proinversión. Será la agencia de promoción de la inversión quien determine, autorice y ejecute la liberación de cada flujo, estableciendo un mecanismo de trazabilidad impecable, con medidas de salvaguarda ante cualquier intento de uso no autorizado. Se prohíbe de manera estricta destinar los recursos a fines distintos a los establecidos en la normativa y en el propio protocolo.
Destino de los flujos
En la Reactivación del Core de Negocio, la disposición de los recursos administrados por Proinversión tendrá como único y exclusivo fin asegurar la continuidad operativa de la empresa. Los flujos serán canalizados de manera inalterable para garantizar el suministro y compra de crudo, permitiendo a las refinerías operar a máxima carga. Al asegurar la materia prima, se garantiza el abastecimiento nacional, activando el ciclo de conversión de efectivo y la generación de ingresos de la compañía.