Nuestra socialización sexual va a tener que adaptarse a la nueva normalidad, cuando la encontremos. (Foto: AP)
Nuestra socialización sexual va a tener que adaptarse a la nueva normalidad, cuando la encontremos. (Foto: AP)
/ Patrick Semansky
Por Raquel Rottmann

Si tu contexto lo permite, la cuarentena puede ayudarte a reflexionar bastante sobre tu sexualidad. El estrés y la incertidumbre de esta situación nos puede aumentar las ganas o cortarlas —ambos como mecanismos de defensa— y esto es normal. Puede ser que en lo último que estés pensando sea tener sexo o masturbarte, o que te estés masturbando más de lo que acostumbrabas, o uses el sexo con tu pareja para distraerte y aliviar tensión (si la convivencia todavía no los tiene hartos). Sea cual fuere tu situación, no te juzgues por la manera en que se manifiesta este aspecto de tu vida en este momento.