Santo Domingo: un santuario limeño para visitar
Santo Domingo: un santuario limeño para visitar
Por Redacción EC

Hoy viernes 28 de Marzo, continuando con sus visitas nocturnas, el Museo del Convento Santo Domingo abrirá sus puertas desde las 6:30 pm. hasta las 9 pm.*

Atraen sus bibliotecas balconadas, sus libros incunables (Santo Domingo reúne cerca de 25,000 volúmenes), las galerías de azulejos y sus patios de remanso en medio de una ciudad de rugidos y bocinazos.


Belleza


La sala de recibo es una suerte de limbo entre el mundo exterior y los interiores del convento. Esta sala luce un techo artesonado de estilo mudéjar compuesto por tres mil piezas de madera a presión, sin clavos. En los márgenes inferiores del techado asoma una cenefa que captura rápidamente los ojos, es un cortinaje teatral rescatado debajo de siete capas de pintura. Según el restaurador, estas fueron liberadas permitiendo ver un viejo ribete que adorna con sus curvaturas y flores el muro superior. Muy cerca se ha logrado rescatar una antigua capa que impresiona por la ilusión óptica que genera. En la apariencia de un mueble de madera empotrado al muro solo hay, al tacto, hábiles pinceladas con la coloración del cedro. Se nos advierte que en aquel misterioso lugar Bernardo Alcedo compuso las notas del himno nacional. 


El primer patio transmite una paz inefable y transportadora. Destacan los azulejos sevillanos del siglo XVII. Se avanza sin descuidar el permanente trabajo de limpieza de las estructuras con trementina y barniz de retoque. Los azulejos, tratados delicadamente, proyectan la imagen de un paraje que tiende a adquirir los colores y las formas de siglos atrás. 

El trabajo y “refresco” permite que el visitante pueda observar en sus detalles las escenas retratadas por Miguel Güelles, Domingo Carro y Diego de Aguilera. La nitidez del lienzo nos revela la vida del fundador de la Orden. Alguna vez, Santo Domingo en sueños, amilanado, creyó ver que la Orden no fructificaría y, sin embargo, en un arrobador lienzo, la virgen María levanta sus brazos para destacar debajo de su manto y a su alrededor, a todos los santos y los cuatro papas que la orden con los siglos habría de producir.


Nos sacude la imagen del santo fundador resucitando a un obrero muerto por la caída en un socavón o aquella perturbadora imagen de un Cristo azotado por gesticulantes y aterradores seres o aquella otra en la que, requerido al pago por un balsero, el santo materializa unas monedas. Por fortuna, la luz del sol concede un brillo castaño a la floresta, pero no se proyecta en las pinturas debido al marco protector de las columnas.


Nuevas salas


Atraen las salas de los santos, las criptas subterráneas, el coro impresionante de sillería tallada y el campanario (recién abierto) con su extraordinaria vista a la ciudad. Destaca el osario, que alberga la osamenta de algunos virreyes. Una novedad es la moderna sala consagrada a Santa Rosa, donde sobrecoge la escultura en mármol de la santa, cincelada por Melchiorre Cafá. Es el cadáver de Rosa con un risueño ángel velador. Se encargó la obra para su beatificación en 1668. 

* Jr. Camana 170 Cercado de Lima - a 1 cdra. Plaza mayor. Adultos: s/. 7.00, Estudiantes con carnet S/. 3.50, Escolares S/. 1.00. Niños menores de 5 años NO PAGAN

RMC