Escuchar
00:0000:00
Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

“Entendidos en una habitación con cuadros colgados”, imponente pintura flamenca del siglo XVII, de autor desconocido. Se conserva en la National Gallery de Londres.
“Entendidos en una habitación con cuadros colgados”, imponente pintura flamenca del siglo XVII, de autor desconocido. Se conserva en la National Gallery de Londres.
/ Print Collector
Por Alonso Cueto

Para mí, los museos siempre fueron un refugio y en ocasiones un hogar. Visito los de Lima, Cusco y el de Lambayeque cuando puedo. Pienso en ellos como paraísos que niegan el mundo y a la vez lo afirman. Cruzamos las puertas de un museo y entramos a un universo de revelaciones. Cuando llegué a vivir a Madrid a los 22 años, descubrí que el Museo del Prado permitía visitas gratuitas los domingos. Fue entonces cuando me topé con cuadros que había visto solo en fotos y que desde entonces no me abandonan. “El caballero de la mano en el pecho”, “Las meninas”, “Adán y Eva”, los aquelarres y tantos otros se me han quedado. Y entre ellos, ninguno más fuerte en mi memoria que el cuerpo agónico del “Perro semihundido”, de Goya. Fue allí también en el Prado donde me topé con algunos guías. Uno de ellos, mientras explicaba “El jardín de las delicias”, de El Bosco, ante un personaje introduciendo flores o una flauta por la humanidad trasera del otro, se refería a una “canción del trasero del infierno”. En otro momento, una madre le pedía a su hija que repitiera en voz alta, y varias veces el nombre del cuadro frente a ella: “Las lanzas”. Luego le ordenaba que fuera al baño.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: