Eduardo (32), ya recuperado, junto a su madre, Janet Ynfante Sanjinéz (52). (Foto: Difusión)
Eduardo (32), ya recuperado, junto a su madre, Janet Ynfante Sanjinéz (52). (Foto: Difusión)
Por Redacción EC

Cerca de dos años su vida dependía de una máquina y solo un trasplante de riñón podía salvarle la vida, por lo que tuvo que dejar sus estudios de ingeniería de sistemas. Eduardo Infante (32) volvió a nacer luego de que su madre le donó un riñón y ahora ella lo verá convertirse en un profesional.

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