La Municipalidad de Pueblo Libre clausuró el local de McDonald’s, ubicado en el cruce de las avenidas La Marina y Universitaria, tras la muerte dos jóvenes cuando se encontraban realizando sus labores en la mencionada fast food. (César Grados / GEC)
La Municipalidad de Pueblo Libre clausuró el local de McDonald’s, ubicado en el cruce de las avenidas La Marina y Universitaria, tras la muerte dos jóvenes cuando se encontraban realizando sus labores en la mencionada fast food. (César Grados / GEC)
María del Carmen Yrigoyen

Los restos de Alexandra Porras Inga (18) y Carlos Campos Zapata (19) fueron velados ayer tras haber fallecido el domingo en el local de McDonald’s ubicado en la Av. Universitaria, en Pueblo Libre.

Los jóvenes, quienes eran enamorados, laboraban en ese local desde hacía tres y seis meses, respectivamente. Ambos sufrieron una descarga eléctrica cuando estaban por terminar su turno de trabajo, a las 7 a.m, y se encontraban baldeando la cocina.

Se supo que Alexandra y Carlos debían cumplir –como máximo– 24 horas semanales, aunque sus familiares señalaron que muchas veces excedían ese tiempo. Como parte de sus funciones debían atender a los clientes, la cocina, la caja y limpiar el restaurante.

Los deudos exigieron que se investiguen las condiciones en las que laboraban, ya que –aseguran– no eran idóneas. La abogada de la familia de Alexandra, Elizabeth Carmona, dijo que al llegar al restaurante encontró cables expuestos, y que iba a probar que los responsables del establecimiento cometieron una “negligencia punible”.

—Posible sanción—

Operaciones Arcos Dorados S.A. (nombre con el que McDonald’s está registrado en Sunat) informó ayer a El Comercio que “estos cables externos no tienen ninguna relación con el hecho sucedido”. “Lo que pasó es que quedaron expuestos debido a que fueron jalados por una persona ajena a la empresa, en los exteriores del local, luego de haber sucedido el accidente”, añadieron. Sobre sus jornadas laborales, precisaron que estas eran de 8 horas más una hora de almuerzo.

En tanto, por redes sociales, algunos exempleados de McDonald’s se despidieron de la pareja, y contaron que les había tocado trabajar en un ambiente poco seguro.

Al cierre de la nota, la ministra de Trabajo y Promoción del Empleo, Sylvia Cáceres, indicó que la sanción que puede corresponder a la empresa, de comprobarse que se han vulnerado las normas, ascendería a S/198 mil. Explicó que la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) tiene 30 días para dar sus conclusiones al respecto.

Según la comuna de Pueblo Libre, el local tenía sus papeles en orden. La última inspección que realizó Defensa Civil en el restaurante fue en enero del 2018 y su certificado vencía en enero del 2020. Es decir, en un mes debía pasar por una nueva inspección.

El comandante de los bomberos, Mario Casaretto, dijo ayer que el personal del local no les permitió el ingreso el domingo. “Siempre concurrimos con la intención de salvar vidas, pero lamentablemente las vidas estaban perdidas. Lo extraño es que no se ha dejado ingresar”, agregó.

–Otras sanciones–

Entre los años 2012 y 2019 el Indecopi, a través de la Comisión de Protección al Consumidor N° 2, le impuso siete multas a la empresa Arcos Dorados S.A. (que tiene a su cargo la marca McDonald’s en el Perú) por 15 UIT (unos S/59.300).

Incumplimientos

Las infracciones impuestas por Indecopi fueron por quejas sobre las bebidas, incumplimiento de medidas correctivas, presencia de cucarachas (local del óvalo Gutiérrez), higiene inadecuada (óvalo de Miraflores), entre otras razones.

Deficiencias sanitarias

Este año, el municipio de Pueblo Libre sancionó por motivos sanitarios al mismo local de la Av. Universitaria donde ocurrió la tragedia. La comuna dijo que levantaron las observaciones. En el 2018, el local del óvalo de Miraflores fue clausurado tras hallarse restos de roedores.