El actor francés Jean-Paul Belmondo, ícono de la La Nouvelle Vague, falleció hoy a las 6 de septiembre a los 88 años. (Foto: Valery Hache / AFP)
El actor francés Jean-Paul Belmondo, ícono de la La Nouvelle Vague, falleció hoy a las 6 de septiembre a los 88 años. (Foto: Valery Hache / AFP)
/ VALERY HACHE
Por Czar Gutiérrez

Tenía el tabique roto desde sus tiempos de boxeador. Y con ese aura espectral parecía alimentar su carisma y desparpajo. Lo llamaban ‘el magnífico’. ‘Monumento del cine’. ‘Monstruo sagrado’, ‘Tesoro nacional’. Hasta Alain Delon, su archirrival durante sesenta años, decía que era un verdadero ‘as de ases’. Ocurre que en esos 1.76 de estatura concurrían carisma, desenfado y osadía sobre un estado físico impactante y poco convencional. Cuando no lo aceptaron en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático de París les respondió con un corte de mangas. Y se marchó para filmar un rosario de películas que se convertían en clásicos instantáneos. Como ese gesto que afianzó su celebridad: deslizar el dedo pulgar por los labios en una película, gesto que Martini expropió para convertirlo en el célebre anuncio.