Egipto: pena capital para más de 650 islamistas por terrorismo
Egipto: pena capital para más de 650 islamistas por terrorismo

Minya, Egipto (Agencias) Un juez condenó en Egipto el lunes a muerte a 683 presuntos partidarios del derrocado presidente islamista, incluyendo al líder espiritual de la Hermandad Musulmana, en el más reciente juicio masivo tan criticado a nivel internacional y por defensores de los derechos humanos.

El mismo juez confirmó además la pena de muerte de 37 de 529 sentenciados en marzo en un juicio similar, aunque conmutó al resto a cadena perpetua.

Sin embargo, las 37 penas de muerte —que pueden ser apeladas ante un tribunal más importante— siguen siendo extraordinarias por su cuantía en Egipto, en comparación con el sonado juicio tras el asesinato en 1981 del presidente Anwar Sadat, cuando solamente cinco personas fueron condenadas a la pena de muerte y ejecutadas.

Al anunciar las 683 penas de muerte por violencia y el asesinato de policías, el juez Said Youssef dijo el lunes que refirió su fallo al gran mufti, el máximo funcionario islámico del país, un requisito bajo la ley egipcia, aunque es considerado una formalidad.

"¡SON INOCENTES. NO SON DE LA COFRADÍA!"
En una calle próxima al tribunal, cuyos accesos estaban cortados por un fuerte despliegue militar y policial, familiares de los más de 1.200 procesados -supuestos seguidores de la cofradía- aguardaban ansiosos desde primera hora de la mañana el temido fallo judicial.

El denominado por sus detractores "juez de las ejecuciones", Said Yusef, no les hizo esperar.

Los congregados a las afueras de la corte irrumpieron en llantos y algunas mujeres incluso se desmayaron mientras otras gritaban que esas sentencias eran pecado y pedían clemencia a Dios.

"Juro que no hizo nada, ni participó en manifestaciones ni actos de vandalismo", aseguró Rasha Sabet, cuyo hermano Jaled fue sentenciado a cadena perpetua en el caso de Matay, que es apelable.

Tanto el del lunes como el juicio de marzo fueron ligados a los mortíferos desórdenes que estallaron en Minya y en otros lugares de Egipto después que las fuerzas de seguridad dispersaron con enorme contundencia un campamento de protesta de la Hermandad Musulmana en agosto de 2013 en El Cairo