En cada niño, niña y adolescente hay una oportunidad de un Perú mejor. Convencidos de ello, hace poco más de un año UNICEF, en alianza con El Comercio, emprendió la campaña Vota por Mí, con el propósito de que la agenda construida por líderes adolescentes de costa, sierra y selva encontrara eco en los planes de gobierno de las agrupaciones políticas.
El Gobierno de la presidenta Fujimori enfrenta temas urgentes en materia de infancia, pero también experiencias exitosas de política pública que son referentes para otras naciones.
Durante su Mensaje a la Nación, la presidenta Fujimori expresó en distintos momentos su preocupación por la infancia y la adolescencia, y planteó metas frente a la necesidad de reducir a la mitad la desnutrición crónica y la anemia en niñas y niños menores de cinco años.
Señaló también la reducción de la pobreza en un 50% y el cierre de las brechas en los aprendizajes en adolescentes de 15 años. De igual forma, anunció un plan nacional de contingencia frente al Fenómeno El Niño (FEN) y un sistema de respuesta rápida. En cuanto a la prevención del embarazo adolescente, planteó un programa multisectorial de prevención con énfasis en la reducción de su incidencia en zonas rurales.
Otros anuncios vinculados con la agenda de infancia son, en educación, la ampliación de Beca 18 y la incorporación de herramientas digitales a las escuelas. Asimismo, la ampliación del acceso al agua potable y de la infraestructura de salud que contribuiría a proteger la vida y el desarrollo desde la gestación. También anunció la recuperación de espacios públicos para las familias y el fortalecimiento de la lucha contra las mafias que amenazan la seguridad y el desarrollo.
Desde UNICEF damos la bienvenida a estos anuncios que sin duda representan un paso alentador hacia la consecución de los derechos de todas las infancias en el Perú.
Que se pueda decir “misión cumplida” en 2031 dependerá de que la causa de la infancia logre unir a distintos actores, empezando por el Ejecutivo y el Congreso bicameral, en torno a un horizonte común.
En esta tarea es clave la participación del sector privado, que tiene en el mecanismo de Obras por Impuestos una herramienta potente para financiar la agenda a favor de las generaciones más jóvenes.
Por su parte, las familias, las escuelas, las comunidades, los medios de comunicación y las organizaciones de fe tienen la misión de canalizar las demandas de la niñez, vigilar el cumplimiento de su agenda y promover en niñas, niños y adolescentes una conciencia ciudadana que fortalezca la democracia.
Como lo hace desde hace 76 años, UNICEF seguirá acompañando al Estado y a la infancia peruana en este nuevo quinquenio, desplegando en el territorio nuestra amplia experiencia internacional de trabajo por la infancia, así como nuestras capacidades de respuesta en situaciones de emergencia, como las que podría generar el anunciado FEN.
Nuevamente, el lienzo está en blanco. Tenemos la oportunidad de escribir un buen presente y un futuro más justo para la infancia y el país. Si los adultos de hoy hacemos bien nuestra tarea, a la niñez, la adolescencia y al Perú les irá mejor hoy, mañana y siempre.