Educando a Dina

Con el respaldo de las bancadas que sostienen al Gobierno, más de un ministro podría ser próximamente censurado.

    Mario Ghibellini
    Por

    Periodista

    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    Las zurras con supuestos propósitos edificantes pasaron de moda hace tiempo, pero las bancadas conservadoras del Congreso parecen dispuestas a reivindicarlas. Con el mismo espíritu ultramontano con el que salvaron el miércoles de esta semana al exministro Roberto Sánchez de ser suspendido en sus funciones parlamentarias, votaron un día después a favor de determinadas interpelaciones que amenazan con derivar en la censura de más de un miembro del actual gabinete y constituir así un escarmiento a su antigua engreída, la señora Boluarte. Sánchez, como se sabe, requería ser apartado de sus fueros para que la fiscalía pudiera investigarlo sin cortapisas por su eventual participación en el golpe de Pedro Castillo; pero, según interpretaciones varias, un cierto resquemor suscitado en esas bancadas por la poco tradicional identidad de género de quien debía reemplazarlo evitó que eso sucediera. En lo que concierne al regreso de la azotaina, en cambio, lo que habría pesado fue, más bien, una voluntad de ese mismo sector de decirle a la jefa del Estado que, si no se alinea con ellos, podría estar pronto cantando de nuevo mulizas melancólicas.

    Conforme a los criterios de

    Trust Project
    Tipo de trabajo: