Trump, 100 días: su impredecible lucha contra el terrorismo
Trump, 100 días: su impredecible lucha contra el terrorismo

Cuando era candidato su estrategia era un misterio. De hecho, Donald Trump, entonces la opción del Partido Republicano, llegó a decir en campaña que si no revelaba su plan era para no advertir a los enemigos. Y sin embargo, se jactaba en público que no había nadie mejor que él para derrotar al terrorismo del Estado Islámico (EI).  

Hoy, casi 100 días después de convertirse en el 45° presidente de EE.UU., la incertidumbre se mantiene. La administración de Donald Trump no ha explicado con claridad cómo hará para acabar con la amenaza terrorista. Tampoco ha dado luces de una estrategia que lo diferencie sustancialmente de su predecesor Barack Obama.

A fines de febrero, el Pentágono le presentó al mandatario estadounisende un plan para terminar con la presencia del Estado Islámico, en Siria e Irak y en los países donde se ha expandido este grupo. El informe, no obstante, no difiere radicalmente de lo hecho por Obama, algo que Donald Trump candidato tildó de fracaso. 

Según informó por ese entonces la NBC News, las recomendaciones del Pentágono se basaron en intensificar los bombardeos, reforzar el apoyo y la asistencia a las fuerzas contrarias al EI en Siria e Irak y destruir las fuentes de ingreso de este grupo. En suma, más de lo mismo y no el plan maestro que prometía el republicano.   

Pero sí ha habido en la administración de Trump espacio para la espectacularidad, como el lanzamiento de "la madre de todas las bombas" a una base del EI en Afganistán. O el bombardeo inédito a una estación aérea del régimen de Bashar al Assad en Siria, un cambio de posición frente al Trump candidato.  

"Lo que estamos viendo es un poco de improvisación", dice el analista internacional Francisco Belaunde. "Cuando Trump hablaba de luchar contra el terrorismo, decía que iba a tomar nuevas medidas. Pero finalmente éstas fueron contrarias a lo que pregonó. Se ve a un presidente que no se sabe qué hará. Una caja de sorpresas". 

Belaunde señala que una de las causas puede ser que el mandatario estadounidense ha chocado con la realidad de cómo es administrar la primera potencia del mundo. "Se ve una política donde hay un exceso de palabras y de tuits, pero que no se traduce en algo concreto, en un cambio cualitativo", añade el analista.

Algo que sí es concreto y que lo diferencia de gestiones anteriores es lo que Trump ha proyectado para gastos militares. Trump ha propuesto para el 2018 un aumento del 9% en el presupuesto militar, equivalente a USD 54 mil millones. Un incremento que el mandatario dice que es necesario para "volver a ganar guerras". 

Según el analista Oscar Vidarte, si bien en la campaña "nadie sabía cuál era el plan de Trump", éste se está revelando poco a poco en las últimas semanas. "Yo creo que esta administración le está dando un papel más predominante a las fuerzas armadas. Lo estamos viendo en Medio Oriente y los recientes bombardeos", dijo.

No obstante, Vidarte señala que ello no significa que haya aún una estrategia definida. Y que el bombardeo a una base en Siria demuestra que aún hay una indefinición.

"Hace un mes, el gobierno decía que Bashar al Assad no era un problema, que la prioridad era la lucha contra el Estado Islámico. Sin embargo, semanas después señalaron que la salida de Bashar al Assad del gobierno era necesaria para acabar con la guerra civil", indicó el analista internacional a este Diario.