No cabe duda de que el consumo de café se ha convertido en una práctica diaria para miles de personas en el mundo, ya sea con el objetivo de combatir el sueño, acelerar el metabolismo o simplemente porque les gusta su sabor. No obstante, durante años se ha generado controversia sobre el impacto que tiene en la salud de los seres humanos, debido a su relación que tiene con las enfermedades cardiacas por el efecto estimulante de la cafeína. Por otra parte, según especialistas afirman que el consumo adecuado puede beneficiar mucho al organismo gracias a su potente efecto antioxidante que muy pocas personas conocen. En ese contexto, una investigación reveló las razones por las que esta bebida influye de manera positiva en el organismo y la salud mental. De esta manera, este informe ha generado una serie de reacciones entre los seguidores, quienes se cuestionan acerca de los componentes y demás beneficios para lograr este estado de ánimo. En la siguiente nota te contamos todo lo que debes saber al respecto.
De acuerdo con un informe de la revista Nature Communications, compartido por Clarín, explicó la relación que existe entre el consumo del café y el eje microbiota-intestino-cerebro, en el que los compuestos de esta bebida influyen en la composición de los microorganismos del sistema digestivo y repercute principalmente en las funciones cognitivas y el estado de ánimo del ser humano. Así, a lo largo de este tiempo metaanálisis han señalado que quienes consumen café de manera habitual presentan un menor riesgo de desarrollar depresión en comparación con quienes no lo ingieren. Y es que, en una fase experimental, los participantes que reincorporaron este alimento a su dieta evidenciaron mejoras en su bienestar, ya sea en su versión con cafeína o la descafeinada, contribuyendo a reducir el estrés percibido y los síntomas depresivos.
En el caso del café con cafeína se mostró una serie de beneficios positivos específicos en el manejo del malestar psicológico, mientras que en su presentación tradicional los consumidores reportaron una reducción de la ansiedad y del distrés general (estrés negativo). Por su parte, el descafeinado evidenció efectos favorables en el bienestar del ser humano, ya que se asoció con una mejor calidad del sueño y una gran disposición por realizar actividad física. De esta manera, el estudio es preciso en señalar que un consumo regular de esta bebida favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas que producen butirato, un compuesto clave para la salud de la barrera intestinal y la función cerebral. Asimismo, los polifenoles, compuestos bioactivos naturales y potentes antioxidantes, se encuentran presentes en los granos procesados que actúan como potentes agentes neuroprotectores.
“Nuestros hallazgos revelan las respuestas del microbioma y neurológicas al café, así como sus posibles beneficios a largo plazo para un microbioma más saludable. El café puede modificar lo que los microbios hacen en conjunto y qué metabolitos utilizan. A medida que el público sigue reflexionando sobre cambios en la dieta para lograr el equilibrio digestivo adecuado, el café también tiene el potencial de aprovecharse como una intervención adicional dentro de una dieta saludable y equilibrada. El café es más que cafeína: es un factor dietético complejo que interactúa con nuestros microbios intestinales, nuestro metabolismo e incluso nuestro bienestar emocional. Nuestros hallazgos sugieren que el café, ya sea cafeinado o descafeinado, puede influir en la salud de formas distintas pero complementarias“, explicó el autor principal e investigador del APC Microbiome Ireland, de la Universidad de Cork, el docente John Cryan.
Según la Clínica Mayo, beber agua durante la noche puede contribuir a mantener una adecuada hidratación y favorecer procesos como la digestión. No obstante, es posible desarrollar nicturia, una condición caracterizada por la necesidad de despertarse para orinar durante la noche, lo que podría afectar el descanso. Por su parte, la National Sleep Foundation señala que ingerir más de 90 mililitros de líquidos justo antes de descansar incrementa la probabilidad de despertarse a altas horas de la madrugada, por lo que recomiendan reducir el consumo general de líquidos entre dos y cuatro horas antes del descanso.
Asimismo, entre los beneficios de ingerir agua que destaca la revista médica The Lancet se encuentran el mantenimiento de una adecuada hidratación, una buena función renal, la regulación de los ciclos de sueño, el favorecimiento de la digestión y la posible reducción del hambre en la noche, lo que evita la ingesta de alimentos antes de acostarse. Por último, desde la Fundación Española del Corazón señalan que cerca del 78 % de las personas no alcanza la ingesta adecuada de agua en el día, lo que puede derivar en problemas digestivos, como el estreñimiento, y afectar la calidad del descanso nocturno, conforme comparte El Universal y El País.