¿Por qué muchos conductores quedan varados en rutas arenosas? Un experto revela cómo evitarlo
Conducir sobre arena y tierra puede convertirse en un riesgo si no se aplican técnicas adecuadas. Un especialista explica cómo preparar el vehículo, qué maniobras evitar y qué equipamiento llevar para no quedar varado ni comprometer la seguridad
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Las rutas todoterreno vienen ganando popularidad entre los conductores peruanos. Las playas habilitadas, las rutas desérticas del sur y los senderos de tierra en zonas rurales se han convertido en destinos recurrentes para quienes buscan adrenalina y conocer su propio vehículo. Pero esa misma popularidad ha sacado a la luz una realidad preocupante y es la falta de conocimientos técnicos básicos para enfrentar caminos arenosos o superficies sueltas. La consecuencia habitual suele ser la misma: vehículos enterrados, daños mecánicos costosos o situaciones de riesgo innecesarias.
Ante este contexto, conversamos con Alejandro Ugarte, gerente de Automóviles de Honda del Perú, quien brindó siete recomendaciones fundamentales para cualquier conductor que pretenda hacer off-road. La idea general se basa en que este tipo de conducción no es improvisación. Requiere preparación, criterio y respeto por el entorno.
1. Reducir la presión de los neumáticos: más superficie, mejor tracción
Uno de los errores más frecuentes es ingresar a zonas arenosas sin modificar la presión de las llantas. Según Ugarte, lo ideal es bajarla entre 18 y 20 PSI cuando se espera circular sobre arena. Esta reducción permite incrementar la superficie de contacto del neumático contra el suelo, generando un “efecto flotación” que evita que el vehículo se hunda o atasque.
No obstante, este ajuste exige responsabilidad: “Al finalizar la ruta, se debe reponer la presión original con un inflador“. Circular con la presión incorrecta en pista puede desgastar prematuramente la banda de rodadura, afectar el consumo de combustible y comprometer el control, advierte el especialista.
Este procedimiento sencillo marca la diferencia entre avanzar sin problemas o terminar enterrado con la mitad del vehículo bajo arena caliente y sin tracción.
En su versión Luxury, el Honda CR-V ofrece un sistema de tracción AWD, ideal para terrenos complicados. (Foto: Honda)
/ Honda
2. Desactivar el VSA: la electrónica no siempre ayuda
La tecnología presente en los carros modernos ayuda en la ciudad, pero puede ser un obstáculo fuera del asfalto. El VSA (Vehicle Stability Assist) detecta pérdida de tracción en circunstancias normales y frena la rueda que patina para estabilizar el vehículo. En arena, ese comportamiento puede ser contraproducente.
“Si el VSA se mantiene activado, el sistema interpretará la rueda patinando como un fallo y buscará detenerla. Eso genera pérdida de impulso, que en rutas arenosas es justamente lo que nunca se debe permitir”, explica Ugarte. Desactivar el sistema entrega mayor libertad a las ruedas para girar, traccionar y avanzar.
Este paso es desconocido por muchos usuarios que creen estar protegidos por la electrónica sin considerar que el off-road se rige por otras reglas físicas.
3. Conducir con suavidad: evitar aceleraciones y frenadas bruscas
La arena y la tierra son superficies inestables, por lo que cada intervención agresiva sobre el acelerador o el freno puede generar enterramiento. En este punto, el vocero sostiene: “La aceleración debe ser gradual. Una velocidad constante es la clave para no perder tracción”.
Además, el frenado brusco tiene dos consecuencias negativas: bloquear las ruedas y romper la línea natural de avance. Frenar en seco no solo es ineficiente, sino peligroso.La lógica en off-road es mantener el movimiento. Una vez detenido, recuperar el impulso en arena se vuelve muy difícil.
El nuevo Honda Pilot subiendo una pendiente . (Foto: Honda)
/ Honda
4. Pendientes arenosas: cómo maniobrar (y cómo no hacerlo)
Una situación típica: el vehículo pierde fuerza en una pendiente y se detiene. El instinto lleva al conductor a girar el volante para intentar corregir. Sin embargo esa es una mala maniobra. “Nunca se debe girar el volante cuando se está detenido en una subida arenosa”, señala Ugarte.
Lo cierto es que el giro lateral en pendientes puede hacer que el vehículo pierda estabilidad, provocando derrapes o, en casos extremos, volcamiento. Lo correcto es retroceder en línea recta hasta encontrar una zona plana. Una vez recuperado el terreno firme, se puede corregir la trayectoria.
5. Equipamiento básico: lo que nunca debe faltar
A diferencia de los paseos por carretera, las rutas off-road exigen herramientas que pueden marcar la diferencia entre regresar a casa o quedar varado horas. El primer elemento indispensable es la eslinga, una correa especial para remolcar vehículos atascados.
“Hasta el conductor más experimentado puede atascarse. Tener una eslinga preparada facilita el rescate y reduce los riesgos de dañar el vehículo”, afirma Ugarte.
Además, sugiere siempre llevar lámparas portátiles, cargador de batería, inflador de llantas y herramientas básicas.
Ridgline es la pick-up de Honda, con tracción 4x4 y carrocería mediana. (Foto: Honda)
/ Honda
6. Viajar en grupo: nunca conduzcas solo en arena
Otro error habitual es aventurarse en solitario. Ugarte recomienda desplazarse en caravanas de dos o tres vehículos como mínimo. Esta medida asegura apoyo en caso de atasco, pérdida de tracción o falla mecánica.
Asimismo, mantener una distancia prudente entre unidades evita que varios vehículos queden atrapados simultáneamente si uno cae en un punto blando. La comunicación constante y la coordinación previa son esenciales.
7. Dirección activa: el volante también abre camino
Un recurso poco conocido por los conductores novatos consiste en maniobrar sutilmente el volante. Según Ugarte, mantener el timón totalmente recto puede impedir que las llantas encuentren agarre suficiente. “Es recomendable timonear ligeramente. No significa zigzaguear, sino permitir que los neumáticos abran surcos y mantengan tracción”, explica.
El peligro de la improvisación
La mayoría de incidentes en arenas y dunas tienen una causa común, exceso de confianza. Vehículos enterrados hasta los ejes, llantas reventadas por presión incorrecta o golpes en la parte baja del chasis son episodios frecuentes.
“Las rutas off-road parecen simples cuando se observan en videos o redes sociales, pero la realidad es otra. Preparación y prudencia son indispensables”, concluye Ugarte.