El Cadillac DeVille de 1962 se convirtió en una de las estrellas de la película norteamericana. (Foto: Universal).
El Cadillac DeVille de 1962 se convirtió en una de las estrellas de la película norteamericana. (Foto: Universal).
Redacción EC

La premiación de los llegó a su fin y se convirtió en la gran ganadora de la noche. Esta cinta de comedia dramática que llega bajo la dirección de Peter Farrelly nos lleva por los pasajes de la discriminación vivida en la zona sur de Estados Unidos durante los años 60.

La película nos muestra a Tony Vallelonga (Viggo Mortenson), un sujeto italoamericano de aspecto rudo que es contratado por el pianista Don Shirley (Mahershala Ali) para que cumpla las funciones de chofer y guardaespaldas durante una gira.

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Es aquí donde aparece la tercera estrella de "Green Book": un Sedan DeVille de 1962 en color turquesa. Este clásico norteamericano no solo transportará a los protagonistas, sino que también será escenario de las más profundas y reflexivas escenas del film.

El Cadillac DeVille de 1962 se convirtió en una de las estrellas de la película norteamericana. (Foto: Universal).
El Cadillac DeVille de 1962 se convirtió en una de las estrellas de la película norteamericana. (Foto: Universal).

TRES ALTERNATIVAS
La película contó con una amplia flota de vehículos para el rodaje. En una reciente entrevista para el medio Caranddriver, Jeff Hess, representante de la compañía Dirty White Boy Picture Cars, aseguró se encargaron de abastecer a la producción con hasta 35 o 45 autos por día.

Entre estos ejemplares se encontraba no uno, sino tres ejemplares del Sedan DeVille de 1962 que se convirtió en el escenario principal de "Green Book". La compañía debió trabajar para que tanto el exterior como el interior de los autos luzcan de la misma manera.

Tal como comenta Hess, en un principio la producción pensaba en una versión coupé del . Sin embargo, la alta estatura de Mahershala Ali y la necesidad de montar una cámara impedían que esta escena sea viable.

DETALLES DE PELÍCULA
Los distintos escenarios que presenta "Green Book" obligaron a la compañía de autos a poner a punto los tres ejemplares del de 1962. “Debimos instalar motores de limpiaparabrisas en cada uno de ellos porque en la película verás que escenas con mucha lluvia y nieve”, comentó Jeff Hess.

En cuanto a su apartado mecánico, los tres de la película mantuvieron el motor V8 original de 6.4 L que desarrollan 325 caballos de potencia. Sin embargo, solo dos de los DeVille necesitaban funcionar para escenas en movimiento. El tercero fue usado en grabaciones estáticas.