Elmer Huerta

Oncólogo y especialista en Salud Pública. Colaborador.

ehuertadr@comercio.com.pe

El (Minsa) acaba de publicar un documento llamado “Análisis de las causas de mortalidad en el Perú, 1986-2015”. El estudio revela por primera vez y de una manera muy clara las causas de muerte de los peruanos durante un periodo de 30 años. Hoy veremos algunos datos de tan importante publicación.

—Mortalidad—

La mortalidad, en su acepción de salud pública, se define como el número de muertes que se producen en un determinado grupo de personas y en un determinado periodo de tiempo. Se puede catalogar dependiendo de cierta enfermedad o área del país, así como género, edad o grupo étnico.

Debido a que los países tienen diferente número de pobladores, es imposible comparar la cantidad de muertes entre países. Por ejemplo, no es posible confrontar el número de muertes en EE.UU. (320 millones de habitantes) con las del Perú (31 millones de habitantes). Para poder comparar las muertes se ha creado el concepto de tasa de mortalidad, la que se expresa como el número de muertes en un año por cada 1.000 personas que habitan el país.

La mortalidad es un excelente indicador del estado de un sistema de salud.

El saber la causa y el número de muertes que se producen en una región da una buena idea del estado de salud de una población y de la calidad de los servicios médicos, tanto preventivos como asistenciales.

De acuerdo con el documento recién publicado, la tasa de mortalidad en el Perú en el 2015 fue de 5,6 muertes por mil habitantes, una tasa 43% menor de la de 1986. Lamentablemente, esa disminución no es pareja. Las zonas rurales, la costa y las personas de avanzada edad no presentaron dicha reducción.

—Causantes de muerte—

Cuando se analizan las enfermedades específicas que más muertes causan en el Perú, la primera es la neumonía, seguida de los derrames cerebrales, la diabetes, los infartos cardíacos, la cirrosis del hígado, las enfermedades pulmonares y los accidentes de tránsito. Si se analizan los tipos de cáncer que más peruanos matan, el primero es el de estómago, luego el de próstata y el de cuello del útero.

No obstante, cuando las enfermedades se ordenan por grupos, la primera causa de muerte es el cáncer, seguido de las enfermedades infecciosas y parasitarias, las del corazón y los accidentes. Es más, esos cuatro grupos explican dos de cada tres muertes (67%) en el país. La buena noticia es que en los últimos 30 años, la tasa de muertes por enfermedades infecciosas y parasitarias ha disminuido en un 4% por cada año, y la de los males del corazón también disminuyó en un 2% anual, lo cual es un progreso. La mortalidad por cáncer y por accidentes se mantuvo constante.

—Transición epidemiológica—

Hace 100 años, la tasa de muertes en el planeta estaba dominada por las enfermedades infecciosas y por las asociadas a la pobreza (diarreas, tuberculosis, neumonías, intoxicaciones, etc.). Con los adelantos de la salud pública, esas causas fueron ampliamente controladas en los países ricos, siendo reemplazadas por las llamadas enfermedades de la abundancia: problemas cardiovasculares, cáncer, accidentes, etc.

Se denomina transición epidemiológica a la situación de muchos países, en que por sus condiciones socioeconómicas, no han controlado aún las enfermedades de la pobreza, pero han empezado a ver un aumento importante de las enfermedades de la abundancia.

Ese es el caso del Perú, que aún no ha logrado vencer las enfermedades del pasado y ya está sufriendo la carga de mortalidad de las enfermedades del futuro (cáncer, males del corazón y diabetes causadas por la obesidad). En 1986 por ejemplo, las tres primeras causas de muerte fueron neumonías, problemas infecciosos intestinales y tuberculosis. En el 2015, las tres primeras causas de muerte son neumonías, derrames cerebrales y diabetes. De ahí la importancia de leyes, como la Ley de Alimentación Saludable, que buscan proyectarse al futuro para impedir el avance de las enfermedades crónicas.

—El cáncer del estómago—

Una de las ventajas de estudiar la mortalidad a través de los años es que permite observar lo que se llaman tendencias, es decir cómo se comporta un fenómeno, en este caso la mortalidad, a través del tiempo.

Entre 1986 y el 2015, la mortalidad por cáncer de estómago se duplicó en las zonas rurales, mientras que disminuyó a la mitad en las zonas urbanas. ¿Cómo se explica eso? ¿Qué sucedió –o que no ocurrió– en esas regiones del Perú para explicar tan drástica diferencia?

Sabiendo que el cáncer de estómago está relacionado a la infección crónica por la bacteria ‘Helicobacter pylori’ –la cual se trasmite por alimentos y bebidas insalubres frecuentes en ambientes sin agua y alcantarillado–, esa tendencia revela la enorme desigualdad entre ambas zonas.

—Corolario—

Sin duda que este es un importante documento y esta nota solo araña la superficie de la enormidad de valiosos datos que contiene en sus 226 páginas.

Miembros del Poder Ejecutivo, legisladores, gobernadores regionales, alcaldes, organizaciones sin fines de lucro, universidades, escuelas de salud pública y estudiosos en general tienen en sus manos un poderoso instrumento que por haber coleccionado datos a través de 30 años brinda –como en el caso del cáncer de estómago– valiosísimos datos para implementar políticas de salud basadas en sólidos datos.

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