Las personas con afecciones cardíacas deberían nadar en aguas templadas de 26º a 33º C, fuera de ese rango el corazón tiene que trabajar con mayor intensidad. (Foto: Archivo GEC)
Las personas con afecciones cardíacas deberían nadar en aguas templadas de 26º a 33º C, fuera de ese rango el corazón tiene que trabajar con mayor intensidad. (Foto: Archivo GEC)
Por Redacción EC

Es normal que muchas veces dudemos del trabajo físico que se hace con la natación, debido a diversas percepciones que tenemos, ya sea porque flotamos sin esfuerzo, no sudamos, hay menos sensación de calor, menos intensidad al hacer los ejercicios, entre otras.