Desde la infancia aprendemos formas de vincularnos que influyen en nuestras relaciones adultas. Aunque sepamos que una dinámica es dañina, lo familiar nos resulta cómodo, llevándonos a repetir patrones inconscientes. (Foto: Sony Pictures Releasing)
Desde la infancia aprendemos formas de vincularnos que influyen en nuestras relaciones adultas. Aunque sepamos que una dinámica es dañina, lo familiar nos resulta cómodo, llevándonos a repetir patrones inconscientes. (Foto: Sony Pictures Releasing)
Por Milenka Duarte

Si viste It Ends with Us, la película protagonizada por Blake Lively y Justin Baldoni, basada en la novela de Colleen Hoover, seguramente te impactó la historia de Lily Bloom. Una mujer atrapada en el doloroso dilema de amar a alguien que la lastima, mientras lucha por no repetir el ciclo que presenció en su infancia. Lo más inquietante de esta y muchas otras historias plasmadas en el cine y la literatura, es que reflejan una realidad que muchos vivimos sin darnos cuenta: la repetición de patrones en nuestras relaciones, aún cuando sabemos que nos hacen daño.