En medio de un contexto de inflación y presión sobre el costo de vida, los trabajadores peruanos están redefiniendo sus prioridades: comer bien ya no es un lujo, sino una condición esencial para su bienestar y desempeño laboral, así lo reveló el último Barómetro de Alimentos de Edenred, que muestra que el 82,6% de los colaboradores afirma prestar cada vez más atención a mantener una alimentación balanceada, consolidando a la nutrición como uno de los principales ejes de su calidad de vida.
Esta mayor conciencia convive con una decisión firme de proteger el presupuesto destinado a la comida. El 80,38% de los trabajadores no está dispuesto a recortar su gasto en alimentación, incluso frente al aumento de precios, y el 55,9% destina más del 30% de su presupuesto mensual a este rubro, confirmando que hoy la alimentación es percibida como una inversión en salud, energía y productividad, más que como un gasto prescindible.
La tendencia hacia una alimentación más saludable también se traslada a las expectativas frente a restaurantes y proveedores. El informe señaló que el 84,05% de los encuestados espera encontrar ofertas más saludables, impulsadas principalmente por razones de salud (98,37%), pero también por sabor y variedad.
Para los trabajadores, una propuesta realmente saludable implica productos frescos (92,35%), mayor presencia de verduras (81,98%) y opciones claramente identificadas como saludables en los menús (77,83%), lo que refleja una demanda cada vez más informada y exigente.
“Estos cambios también se reflejan en el uso de los beneficios de alimentación. El 81,8% prefiere utilizar su tarjeta para comprar productos y cocinar en casa, mientras que más del 90% considera importante que su empresa promueva una nutrición equilibrada y sostenible”, comentó Patricia Buse, Gerente de Marketing y Producto de Edenred Perú.
En paralelo, la sostenibilidad se está convirtiendo en un factor relevante dentro de la experiencia de alimentación. El 82,34% de los trabajadores declara estar preocupado por el desperdicio de alimentos y el 83,64% quiere saber qué restaurantes implementan acciones para reducirlo, valorando especialmente prácticas simples y concretas, como la entrega de bolsas para llevar las sobras, una iniciativa respaldada por el 75% de los encuestados.
El reporte también reveló el alza de la canasta básica familiar que subió de S/1.784 a S/1.860 (lo que implica S/76 más al mes solo para cubrir el consumo mínimo, según el INEI), reflejando que los beneficios de alimentación cobran mayor relevancia.
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