La precariedad es la gran enemiga de Lima. El 70 por ciento de sus casas se construyeron informalmente y muchas son una bomba de tiempo. [El Comercio/Alessandro Currarino]
La precariedad es la gran enemiga de Lima. El 70 por ciento de sus casas se construyeron informalmente y muchas son una bomba de tiempo. [El Comercio/Alessandro Currarino]
Por Oscar Paz Campuzano

A lo largo de su historia, Lima ha sido sacudida por uno de los fenómenos naturales más destructivos del planeta. Existen registros de sismos en la ciudad desde la época de la Colonia. En 1687, la ciudad quedó en escombros y en el Callao hubo un centenar de fallecidos por un maremoto. Después, en 1786, un terremoto aún más fuerte derrumbó 3.000 viviendas (solo 30 quedaron en pie), mató a 1.141 personas y, otra vez, el Callao fue arrasado por un tsunami que se llevó la vida de otros 4.800 ciudadanos. Varios siglos más tarde, la capital del Perú sigue siendo un lugar altamente vulnerable.