En Lurigancho-Chosica, el aumento del caudal del río Rímacdebido a las constantes lluvias en todo el paísha generado alarma entre los vecinos, pues cerca de 9,000 personas viven en zonas consideradas de riesgo directo ante un eventual desborde.
En Lurigancho-Chosica, el aumento del caudal del río Rímacdebido a las constantes lluvias en todo el paísha generado alarma entre los vecinos, pues cerca de 9,000 personas viven en zonas consideradas de riesgo directo ante un eventual desborde.
El alcalde del distrito, Oswaldo Vargas, señaló que alrededor de 1,800 viviendas están ubicadas en zonas de alto riesgo, especialmente en las márgenes y quebradas cercanas al río Rímac.
“Hay 1,800 viviendas de alto riesgo. Están en las quebradas, al costado del río Rímac… Entonces, hay 1,080 viviendas, cerca de 9 mil personas que viven de manera directa y, de manera indirecta, cerca de 70 mil personas, que pueden ser afectadas solamente en Chosica”, indicó.
Cabe resaltar que el burgomaestre dejó en claro que la cifra señalada solo considera a vecinos de Lurigancho-Chosica; sin embargo, en toda la cuenca medial del río Rímac hay cerca de un millón de personas que podrían resultar afectadas ante un eventual desborde del torrente.
Las autoridades locales mantienen vigilancia permanente en el afluente, que la mañana del pasado miércoles 25 de febrero superó los 100 metros cúbicos por segundo, alcanzando el umbral de alerta naranja del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).
Ante la situación, la Municipalidad de Lurigancho-Chosica decidió clausurar temporalmente el puente Caracol, una vía clave que conecta sectores del distrito, debido al riesgo inminente que representa el incremento del nivel del río para la estructura y los transeúntes.
El puente Caracol fue cerrado por la crecida del río, pero los vecinos lo reabrieron al no tener otro puente cercano para cruzar. (Foto: Mario Zapata/El Comercio)
Asimismo, el tránsito vehicular fue desviado, aunque se permite el paso peatonal con precaución. Además de la amenaza por el nivel del agua, vecinos han manifestado inquietud por la falta de barreras y trabajos de prevención suficientes.
El alcalde Vargas también hizo un llamado al Estado para emitir un decreto de urgencia que permita destinar recursos adicionales para enfrentar la emergencia y reforzar muros de contención, con apoyo de entidades como la Autoridad Nacional del Agua y la Autoridad Nacional de Infraestructura.
En exteriores de la unidad de investigación de accidentes de tránsito, la periodista Maricel Linares no llega pese a citación policial. Juan y Francesca Montenegro se presentan voluntariamente para declarar sobre el accidente fatal de Lisette Marzano, donde está involucrado Adrián Villar. Montenegro, abogado y padre de la enamorada de Villar, aclarará su rol ante las imágenes difundidas.