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Nunca fue a una clínica, viajó a Cajamarca y más: las contradicciones de Adrián Villar y su círculo más cercano
El hecho de que Adrián Villar atropellara a Lizeth Marzano y luego se diera a la fuga sin auxiliarla, causándole la muerte, ha generado indignación nacional, sobre todo tras revelarse contradicciones en la versión de su defensa y un presunto encubrimiento por parte de familiares y personas de su entorno cercano. Actualmente se encuentra detenido y enfrenta cargos, mientras la Fiscalía continúa con diligencias clave para esclarecer los hechos.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
El atropello que causó Adrián Villar al volante, que terminó con la vida de Lizeth Marzano, y su posterior fuga siguen estremeciendo a una familia y a distintos peruanos que han perdido a un ser querido por negligencia de conductores. La indignación colectiva se intensificó cuando se conoció que, horas después y a pocos metros de la tragedia, su padre, Rubén Villar; la periodista Marisel Linares; la influencer Francesca Montenegro; y el abogado Juan Montenegro, padre de esta, se reunieron con él para conversar, realizar llamadas y, presuntamente, coordinar una estrategia en lugar de entregarlo a las autoridades.
Pese a que el señor Montenegro y su hija han tratado de defenderse y deslindarse de lo sucedido, las reveladoras imágenes no solo contradicen sus declaraciones, sino que además evidencian más irregularidades en el caso.
Nunca fue a una clínica
Por ejemplo, el comandante general de la PNP, Óscar Arriola, confirmó que Adrián Villar no acudió a una clínica, tal como afirmó su defensa, ni se sometió al dosaje etílico correspondiente.
El joven atropelló a Lizeth Marzano y se dio a la fuga, dejándola sin auxilio.
Según explicó, la Policía Nacional es la única entidad autorizada para practicar esta prueba. Además, precisó que cuando una persona se niega a pasar el dosaje etílico, se presume automáticamente que el resultado es positivo.
Ahora está detenido
Es por ello que, en la madrugada del jueves 26 de febrero, la PNP ejecutó la detención preliminar de Adrián Villar, la cual tendría una duración de 72 horas.
El juez de investigación preparatoria Ricardo Huamán consideró que, aunque dictó impedimento de salida del país por nueve meses, existe un “riesgo inminente de fuga” debido a su récord migratorio, que registra viajes a Chile, Estados Unidos, Colombia, México y España.
El juez también señaló que aún existe la posibilidad de que Adrián Villar intente sustraerse de la investigación u obstruirla. Ello se debe a su conducta, específicamente por haberse presentado ante la Policía luego de 48 horas, evitando así ser detenido en flagrancia.
Adrián Alonso Villar Chirinos. DNI 75955353.
Con esa conducta —menciona el magistrado—, Villar evitó que se le practicara el dosaje etílico, “que podría determinar una agravación de la pena”, quedando pendiente la evaluación correspondiente para establecer si consumió alcohol el día de los hechos investigados.
El joven enfrenta cargos por homicidio culposo, omisión de auxilio y fuga del lugar del accidente en agravio de Lizeth Marzano, así como por el presunto delito contra la administración de justicia.
Cabe resaltar que, tras su detención preliminar por parte de la Policía, la Fiscalía dispuso la revisión de su teléfono celular con el fin de esclarecer sus comunicaciones y movimientos antes y después del atropello. De acuerdo con la defensa de la familia de Lizeth, el acusado habría llamado a su padre y a Marisel Linares inmediatamente después del hecho.
Viajó a Cajamarca luego del atropello
Otra de las revelaciones que ha llamado la atención es que Adrián Villar viajó a Cajamarca cuatro días después del siniestro, pese a que ya se había solicitado su detención preliminar, según reveló el comandante Óscar Arriola. Para la Policía, este desplazamiento fuera de Lima refuerza la hipótesis de riesgo de fuga y complica la situación legal de Villar.
La Policía intervino a Adrián Villar en su domicilio y lo trasladó para su detención preliminar.
Identifican a policías
La defensa legal de la familia de Lizeth Marzano identificó a John Atencio Arteaga y José Cerván como los policías que acudieron al edificio de Francesca Montenegro aproximadamente seis horas después del accidente en el que Adrián Villar atropelló y causó la muerte de la deportista en San Isidro.
De acuerdo con los registros presentados por la defensa, los efectivos arribaron a la calle Los Eucaliptos poco después de que Villar se despidiera de la periodista Marisel Linares y de su padre. Ambos agentes fueron citados por la División de Prevención e Investigación de Accidentes de Tránsito y podrían enfrentar una denuncia por presunta corrupción de funcionarios debido a su accionar irregular.
Las cámaras de seguridad muestran que uno de los policías descendió de una patrulla y realizó una llamada telefónica antes de ingresar al edificio. Luego ingresó y se retiró ocho minutos después sin realizar ninguna detención. A los pocos minutos, otro agente llegó en una unidad de serenazgo y tomó fotografías del inmueble. Aunque circuló una versión de que estaban realizando un reporte por un presunto exceso de ruido en la zona durante la madrugada, la conducta de los policías ha generado sospechas sobre posibles órdenes superiores y un eventual encubrimiento.
Lo que falta
Actualmente, con la detención preliminar de 72 horas de Adrián Villar, la Fiscalía busca completar una serie de diligencias. Entre ellas, revisar los videos pendientes, tramitar la pericia del vehículo que conducía Villar, tomar la declaración de la periodista Marisel Linares, requerir información a la notaría donde se realizó la presunta donación del auto de Linares a Villar y practicar una pericia toxicológica al investigado.
Los dos efectivos de la Policía Nacional que acudieron al edificio donde se encontraba Adrián Villar fueron identificados.
Luego de estas diligencias, la Fiscalía podría formalizar la investigación preparatoria contra Villar y requerir, si lo considera pertinente, una prisión preventiva en su contra.
Implicados en el presunto encubrimiento
Como se informó en un reporte previo de El Comercio, Marisel Linares sería responsable en su condición de propietaria del vehículo involucrado, por lo que podría afrontar el pago de una reparación civil. En cuanto a los padres de Adrián Villar, Rubén Villar y Marcela Chirinos, no tendrían responsabilidad penal por encubrimiento debido al vínculo sanguíneo y la relación estrecha que los une con el investigado.
Respecto de los demás actores implicados, la abogada penalista Sophia Icaza, socia de Noriega, Icaza & Cárdenas Abogados, señaló que la influencer Francesca Montenegro y su padre, Juan Montenegro, podrían ser investigados por el presunto delito de encubrimiento personal, teniendo en cuenta que la Policía se habría dirigido a su domicilio para buscar al joven. No obstante, precisó que deberá analizarse la naturaleza de su relación con Adrián Villar, ya que podría configurarse una excusa absolutoria al tratarse de su entonces pareja y su suegro.
Sobre los policías John Atencio Arteaga y José Cerván, quienes acudieron a la zona y no procedieron con su detención, Icaza consideró que habrían incurrido en el delito de obstrucción a la justicia, tipificado en el artículo 409-A del Código Penal, cuya pena oscila entre tres y cinco años de prisión. Asimismo, indicó que también podrían haber cometido el delito de omisión de actos funcionales, previsto en el artículo 377 del Código Penal, sancionado con una pena privativa de libertad no mayor de dos años y con treinta a sesenta días-multa.
La familia ha enfatizado que luchará hasta encontrar justicia y que Adrián Villar asuma las consecuencias de sus actos.
La abogada culminó explicando que, en el Perú, la ley obliga a todo conductor involucrado en un accidente a prestar auxilio inmediato a quien haya resultado herido. “El delito de omisión de socorro, previsto en el artículo 126 del Código Penal, sanciona con hasta tres años de pena privativa de libertad a quien, tras herir o incapacitar a una persona, no le presta ayuda, poniendo en riesgo su salud o su vida. Implica una omisión dolosa o culposa en una situación de peligro. En este caso, deberá evaluarse el concurso de delitos; la fuga, la omisión de socorro y el concurso real con el delito principal de homicidio culposo. Las penas se suman al momento de dictarse sentencia”, precisó.
Para muchos usuarios, esta situación ha marcado un precedente debido a la exposición mediática que ha alcanzado a nivel nacional. Sin embargo, no se trata de un caso aislado. De acuerdo con el Sistema de Información de Defunciones, solo en enero de 2026, 224 personas perdieron la vida en siniestros viales, una cifra que supera en 60 decesos los 164 homicidios registrados en el mismo periodo. Ello evidencia la importancia de cubrir estos hechos para evitar que queden en el olvido.
A las 9:40 p. m. del jueves 26 de febrero se realizó una concentración en la cuadra ocho de Camino Real, en San Isidro, a pocos metros del lugar donde ocurrió el trágico suceso. Además, a las 11 p. m. estaba programada la reconstrucción de los hechos como parte de las diligencias e investigaciones en curso.
De esta manera, el caso aún continúa en desarrollo, con una familia que sigue afrontando la pérdida, pero que se mantiene firme y ha asegurado que hará todo lo posible por obtener justicia.
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