En planos, la nueva pista iba a ser casi exacta a la actual. De hecho, lo es. Pero una de sus cabeceras ha perdido alrededor de 700 metros de uso. Es decir, por más que la infraestructura tiene los casi 3,5 kilómetros de largo, solo 2,8 kilómetros son útiles debido a la instalación de los sistemas de luces que son necesarias para este tipo de pistas. Si bien se ha confirmado que esto no afectará la capacidad del aeropuerto, lo resaltante es que -nuevamente- el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), por medio de la DGAC, y Lima Airport Partners dan información contradictoria.
Las palabras de la DGAC
En comunicación con El Comercio, Castillo sostuvo que “hubo una iniciativa de LAP por unos temas con las luces del sistema de aterrizaje por instrumentos y querían recortar [la pista] a 2.800 metros. Nosotros hicimos respetar el contrato, que era de 3.480 metros”, refirió el jefe de la DGAC. En otras palabras, según Castillo, LAP planteó construir una pista de solo 2,8 kilómetros, pero el Estado obligó la pavimentación de los más de tres mil metros pese a que el uso sería de 2.800.
“Para aterrizajes y despegues tenemos una cabecera que puede ser utilizada en toda su amplitud, de 3.480 metros. Hay una cabecera que, solamente para aterrizajes, puede utilizar 2.800 metros, que es suficiente para todas las aeronaves que aterrizamos, [y] para despegues es lo mismo”, concluyó el funcionario.
“Problema de gestión”
Lima Airport Partners dio detalles diferenciados. Campo describió que esta reducción de la distancia útil no nació de una iniciativa propia, sino de un problema de gestión del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. “Es cierto que ha habido un desplazamiento del umbral. Se debe al hecho de que el MTC no realizó la expropiación de los terrenos aledaños para la instalación del sistema de aproximación, que tiene una longitud de 900 metros. Para poder introducir todo ese sistema dentro de la concesión, se ha optado para desplazar el umbral solo para el aterrizaje de la cabecera norte”, describió el gerente.
Un sistema de aterrizaje por instrumentos (ILS, según sus siglas en inglés) es un sistema basado en tierra que guía de manera precisa a una aeronave en su aproximación y aterrizaje en una pista. Este proporciona orientación tanto lateral como vertical mediante el uso de señales de radio, y a menudo se complementa con conjuntos de luces de alta intensidad. Su objetivo es asegurar un aterrizaje seguro en condiciones meteorológicas adversas, como baja visibilidad causada por niebla, lluvia o nevadas intensas.