Por Hernán Medrano Marin

Un ataque tras otro. Esta vez, la criminalidad tiñó de sangre la avenida Venezuela, en el distrito de Bellavista (Callao). En pleno estado de emergencia, al menos un chofer de combi fue asesinado a manos de la extorsión y el cobro de cupos. A los pistoleros no les importó la presencia de policías, personal de la Marina, ni las cámaras de videovigilancia que rodean la zona. Los atentados ocurrieron en las ‘narices’ de las autoridades, sin que estas atinaran a hacer algo.

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