Por Alfonso Rivadeneyra García

Hay cintas cuya victoria parece cantada incluso antes de que empiece una ceremonia de premios. Ese fue el caso de “Una batalla tras otra” del cineasta Paul Thomas Anderson, que se llevó el galardón a Mejor película de comedia o musical en una gala presentada por la comediante Nikki Glaser, quien a su vez arrancó con una broma sobre la compra de Warner Bros. por Netflix. El evento estuvo lleno de estos momentos, predecibles, pero eso no significa que haya sido una mala ceremonia. Todo lo contrario, ha sido una de las más divertidas de los últimos años.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: