El gobierno chino suele ser duro con aquellos que no coinciden con el mensaje que el Estado quiere dar. Un buen ejemplo de ello es la periodista Zhang Zang, condenada a cuatro años de cárcel por informar sobre el coronavirus. (Luke MacGregor/Bloomberg)
El gobierno chino suele ser duro con aquellos que no coinciden con el mensaje que el Estado quiere dar. Un buen ejemplo de ello es la periodista Zhang Zang, condenada a cuatro años de cárcel por informar sobre el coronavirus. (Luke MacGregor/Bloomberg)
Redacción EC