¡El recreo se terminó hace rato!, por Ricardo Valdés

PPK y la seguridad ciudadana.

    Ricardo Valdés
    Por

    Exviceministro del Interior

    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    ¡El recreo se terminó hace rato!, por Ricardo Valdés
    ¡El recreo se terminó hace rato!, por Ricardo Valdés

    El reto más urgente del próximo gabinete es, sin duda, la seguridad ciudadana. No hay tiempo que perder, ni espacio para las dubitaciones. Si algo convenció a buena parte de los electores a votar por PPK, fue el hecho de que mostraron un buen equipo de trabajo y una muy buena propuesta. Sorprende, en ese sentido, que el presidente electo no esté dando señales claras de tomar las riendas de la seguridad, pues ya podría estar “gobernando” antes de asumir el cargo.

    El punto medular de la propuesta de seguridad es la refundación de la Policía Nacional “sacando a los malos elementos, entrenando al personal, mejorando sus remuneraciones, la infraestructura y la logística”; así como priorizar el trabajo desde las comisarías “para que puedan atender las demandas de seguridad de las familias”. Estos aspectos deben complementarse con la reforma del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).

    Para estos propósitos se requiere de: a) Iniciativas legislativas que permitan tomar decisiones definitivas con relación a la estructura y personal policial; permitir el gasto inmediato en infraestructura e informática; e iniciar el proceso de reforma constitucional relacionado al CNM. Esas iniciativas deben ser públicas y ponerse sobre la mesa, pues oponerse a ellas sería de una gran irresponsabilidad política. b) Liderazgo civil, pues el personal policial en retiro puede asesorar en la refundación policial, pero no involucrarse directamente en ello, pues se presentarían inevitables conflictos de interés relacionados con sus códigos de procedencia, entre otros. c) La conformación de un equipo con capacidad de gestión y conocimiento técnico del tema liderado por un especialista del plan de gobierno del Sr. Kuczynski, que a su vez pueda impulsar la lucha contra la corrupción en coordinación con otros responsables del Ejecutivo.

    La propuesta para enfrentar la inseguridad es por cierto mucho más extensa y completa, pero para acometer sus objetivos centrales se requiere de la decisión política de priorizar la seguridad ciudadana poniendo a trabajar sin pérdida de tiempo al equipo responsable de su plan de gobierno. La urgencia no permite improvisaciones. El Sr. Kuczynski debe dar muestras de ello, pues si no lo sabe aún, la ciudadanía ya viene evaluando la celeridad y pertinencia de los actos preparatorios, y hasta ahora no vemos propuestas ni señales claras del sentido de urgencia que la inseguridad ciudadana demanda.

    Por otra parte, hay enormes coincidencias prácticas y operativas con el plan de gobierno de Fuerza Popular, cuya puesta en práctica debiera ser incorporada en un plan consensuado. No hay nada sustantivo que impida incorporar lo propuesto por Fuerza Popular en lo que respecta a los 11 puntos programáticos de la “mejora de los servicios policiales” o a los 13 puntos programáticos para la “mejora de los sistemas de información para las decisiones”, entre otros aspectos cuya finalidad es la de dotarnos de un ambiente más seguro.

    Ha pasado más de medio mes desde que sabemos quién tendrá a su cargo el gobierno del Perú. Solo en 15 días, por citar algunas cifras, se han producido más de 3.750 hurtos en Lima, más de 90 homicidios calificados y 735 violaciones sexuales en el Perú. Mientras tanto, diariamente cientos de personas son traficadas o explotadas sexual o laboralmente, decenas son extorsionadas y un número desconocido, pero aun mayor, forma parte de la cifra negra de víctimas que no denuncian el delito del que fueron víctimas.

     Es por ello que el recreo se acabó hace tiempo, se acabó el 5 de junio del 2016.