Mi primera chamba y mi última clase

“Los incentivos tributarios distorsionan el funcionamiento de los mercados y crean más problemas de los que resuelven. Tal es el caso de ‘Mi Primera Chamba’ ”.

    Iván Alonso
    Por

    Economista

    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    (Ilustración: Raúl Rodríguez)
    (Ilustración: Raúl Rodríguez)

    Como decíamos ayer… los incentivos tributarios distorsionan el funcionamiento de los mercados y crean más problemas de los que resuelven; eso, suponiendo que haya un problema por resolver. Tal es el caso de los incentivos propuestos por el proyecto de ley “Mi Primera Chamba” del congresista Alejandro Cavero para promover el empleo formal de jóvenes de 18 a 29 años de edad, que permitiría a los empleadores deducir como gasto, para fines del impuesto a la renta, el 150% de las remuneraciones pagadas a dichos jóvenes, siempre que no ganen más de S/2.000 mensuales. El proyecto es una versión más acotada, pero no por eso menos cuestionable, de otros que han sido presentados anteriormente al Congreso.

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