La planificación urbana es un factor determinante para el desarrollo de la ciudad y la calidad de vida de los habitantes. Sin embargo, el poco interés y el escaso conocimiento de las autoridades en estos temas han generado que Lima enfrente grandes desafíos, como la falta de espacios verdes, la congestión vehicular y la expansión desordenada de la población. Ante ello, surge la pregunta: ¿cómo influye el deficiente urbanismo en la realidad de la capital?
Según datos del INEI (2025), Lima cuenta con más de 10 millones de habitantes. Esta situación obliga a planificar con responsabilidad, priorizando espacios sostenibles que garanticen calidad de vida. No obstante, el Minam (2024) señala que solo ocho de los 43 distritos alcanzan los 9 m² de áreas verdes por habitante, el mínimo recomendado por la OMS (2010). Esta situación refleja la falta de conciencia sobre la importancia del tema y sus efectos negativos en la sociedad, la salud pública y el medio ambiente.
Asimismo, Lima es una de las ciudades con mayor congestión vehicular, un problema que la mayoría de ciudadanos experimenta a diario. Según la Sociedad Automotriz del Perú (2023), el 38% de los limeños perdió en promedio una hora y media diaria en el tráfico.
Queda claro que la falta de desarrollo urbano limita el crecimiento de Lima y afecta la calidad de vida de sus habitantes.
Por lo tanto, solo mediante una adecuada planificación será posible aprovechar los recursos disponibles, evitar la segregación social y construir una ciudad más habitable y sostenible.
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