Debates presidenciales serán decisivos para atraer a indecisos
Debates presidenciales serán decisivos para atraer a indecisos
Gerardo Caballero

Un error, y meses (o años) de campaña habrán sido vanos: la presidencia de la República o la derrota. Solos dos semanas nos separan de las elecciones de segunda vuelta. “Como en el 2011, será una elección ajustada. Va a ser una pelea hasta el final”, afirma el analista político Jeffrey Radzinsky. 

Los resultados de la última medición de Ipsos, que El Comercio, publicó el domingo pasado ilustran cuán estrecho es este desenlace. Mientras las encuestas de intención de voto daban a Pedro Pablo Kuczynski () una ventaja de un punto sobre –42% sobre 41%–, el simulacro de votación ponía a la candidata de Fuerza Popular ligeramente por delante de su rival de Peruanos por el Kambio –44,1% sobre 43,8%–. 

Según el consultor Luis Benavente, la estrategia de ambos candidatos seguramente consistirá en buscar los segmentos que les han sido esquivos: Keiko Fujimori ha terminado ya un recorrido por el sur, donde solo tiene el 25% de la intención de voto. PPK tendrá ahora que buscar el norte, donde su 33% de intención de voto ha sido superado por el 50% de su rival. “Hay que raspar la olla de los votos”, ironiza Benavente. 

Sin embargo, la olla electoral podría tener más arroz del que se cree. Jeffrey Radzinsky advierte que, en las últimas elecciones, el porcentaje de votos blancos y nulos se redujo a casi a la mitad en la segunda vuelta (ver infografía). “Los peruanos tendemos a reducir los votos blancos y viciados en la segunda vuelta”, explica. 

Ello sugiere que buena parte de los electores que el 10 de abril viciaron sus votos o no marcaron la cédula, acabarán decantándose por uno de los dos candidatos. El punto es que el porcentaje de votos nulos y blancos de la primera vuelta, 18,12%, es tan alto como no se ha visto en este siglo.“Eso es clave, para los dos”, remarca Radzynski.

Pero las encuestas aún no han registrado el movimiento de los votos en blanco y viciados hacia alguno de los dos candidatos. “Eso se da en la última semana. Los peruanos dejamos las cosas para última hora”, añade Benavente. 

¿Y quién sería beneficiado con esta migración de última hora? “Mi sensación es que los debates, que apuntan fundamentalmente al indeciso y a quien votó blanco o viciado tendrán una importancia clave”, indica Radzynski. 

—El factor de los indecisos— 
Esta campaña de segunda vuelta no solo se caracteriza por lo estrecho del pronóstico, sino también porque habrá dos debates: el de mañana, en Piura, y el del domingo 29, en Lima. “El debate es un ritual, una ceremonia, una puesta en escena que genera expectativa y luego genera rebote”, indica Luis Benavente. 

En los debates, prosigue Benavente, los candidatos no solo pueden poner énfasis en sus propuestas, sino también en apuntar sus discursos hacia los flancos más vulnerables de sus adversarios. 

Fujimori, cree Benavente, seguramente le achacará a PPK un supuesto desinterés por el Perú, y Kuczynski aludirá a la situación del parlamentario Joaquín Ramírez y al riesgo de concentración de poder que representaría un gobierno fujimorista. “Acá es importante tener una buena performance, saber comunicar. Si alguien va a leer y desconectarse del público, va a perder el debate”, añade.

—Temas para debatir— 
Para el sociólogo Romeo Grompone, investigador del IEP, hay dos puntos débiles en Keiko Fujimori que su contrincante no ha aprovechado: el eje democracia-autoritarismo y el tema de la corrupción. Sobre este último punto, indica Grompone, la inclusión del ex fiscal Avelino Guillén no es suficiente. 

“Si PPK no toma los temas de la corrupción y de la democracia, si no va a fondo con ellos, si no busca otra estrategia de comunicación, si no tiene gran éxito en los debates, me parece que el 43% antivoto que tiene Keiko Fujimori la debe dejar bastante tranquila”, opina Grompone. 

Respecto a las propuestas y los compromisos de Keiko Fujimori –afirma el investigador–, se pueden explicar por la práctica de una política de bolsones electorales. “Es decir, dirigirse a un electorado que tiene una organización latente”, afirma. 

Ello explicaría sus compromisos con mineros ilegales, con sectores conservadores y la iniciativa de eliminar el 24x24. “Puede no ser lo más aconsejable en asuntos de seguridad, pero puede que haya identificado que esa propuesta es aceptada por un importante número de las fuerzas policiales”, indica Romero Grompone.

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