El vino perfecto para tus carnes y parrillas: Descubre la nueva propuesta de El Parrillero
El restaurante busca complementar la experiencia con los mejores vinos para cada ocasión. Por ello, renovaron su carta con una selección de 50 etiquetas a cargo del sommelier José Bracamonte. Comencemos la velada que incluye una copa de la bodega de Julio Iglesias.
Para esta temporada, El Parrillero renueva su carta de vinos, con etiquetas de Sudamérica y Europa, que van de la mano con su propuesta de carnes y parrillas.
Para cada ocasión, existe una variedad de vino perfecta para complementar la mesa. En El Parrillero ofrecen carnes de alta calidad, como el high choice, y buscan redondear la experiencia gastronómica con las mejores etiquetas. “No solo nos preocupamos por la carne, también buscamos que nuestros clientes se vuelvan exigentes en cuanto al vino. Ambos elementos se complementan para crear una experiencia completa. Les brindamos la oportunidad de descubrir y disfrutar de vinos exclusivos que no encontrarían en un supermercado”, sostiene Alejandro Gamonal. Él, junto a su hermano Petter, lideran el restaurante de carnes y parrillas continuando el legado de su madre Gladys Andagua.
Bajo esta filosofía, convocaron al sommelier José Bracamonte para crear una nueva carta de vinos para esta temporada: una selección de 50 etiquetas (de Latinoamérica a Europa, con un balance entre marcas conocidas y de autor) que se mantiene en constante cambio.
Estas copas van de la mano tanto con cortes clásicos (el bife, la picaña, la entraña, entre otros) como con nuevas incorporaciones (el tomahawk, un corte de carne de alta calidad de origen americano, de gran sabor y textura). A esto le sumamos las parrillas (que incluyen una selección de chorizo, morcilla, pechuga, chuleta, acompañadas de papas y ensalada) y los platos especiales desde el lomo saltado al tacu tacu con langostinos.
Entre los cortes clásicos más populares se encuentran el bife, el baby beef, la picaña y la entraña.
“El sommelier debe pensar que está creando una carta de autor; pero su protagonista no es él, es el público. Es una búsqueda de una armonía constante [con la cocina]”, explica Bracamonte sobre su propuesta. “Hay que dar el mayor placer en el equilibrio de sabores, precios, estilos, olores y etiquetas”, agrega. Comencemos nuestra experiencia.
Puede que un día vayas con una mente abierta y ganas de explorar; y otro quieras degustar tu vino preferido. En otra ocasión, estás dispuesto a celebrar o vas en un plan tranquilo para conversar con un/a viejo/a amigo/a. La carta de vinos está pensada para todas esas posibilidades.
El sommelier recomienda empezar la visita con un champagne Delamotte, a modo de bienvenida y con la intención de celebración. Este es uno de los champagnes más importantes del mundo. “Quiero que se sorprendan. Primero, por el precio, segundo porque es una joya cinco estrellas y tercero porque es de ese estilo independiente que a la gente le gusta descubrir eso”, comenta.
Vamos por las entradas. Para diferenciarse de otros restaurantes de carnes y parrillas, tienen opciones marinas como unos crocantes langostinos al panko, que van acompañados por salsa agridulce. Va bien de la mano con una copa de torrontés, variedad de uva propiamente argentina, Sylvestra de la bodega Bressia. “Solo se encuentra en el restaurante. Es súper fresco y con toques a cáscara de toronja”, explica.
¿Se imagina acompañar una carne con un vino rosado? Esa es la acertada propuesta de José Bracamonte: un rosé Lingal (de la bodega chilena Pérez Cruz) junto al clásico lomo saltado de El Parrillero. El plato es uno de los más populares de la carta, con una carne suave y jugosa, que nos propone con esta copa (un blend de garnacha y mouvedre). “Tiene un cuerpazo. Es un rosado para carne, un vino serio y complejo, con sensaciones a frambuesas”, destaca.
Otra opción, si no se siente con ánimos de descubrir nuevas combinaciones, es el cabernet sauvignon de Paul Hobbs (del valle de Napa)”porque no es tosco ni áspero y deja un velo lindo a guindas”.
A la izquierda, un torrontés para acompañar los langostinos al panko. A la derecha, un rosé con el lomo saltado.
Luego pasamos a una selección de cortes. Para ir de menor a mayor intensidad de sabor, probamos la picaña, la entraña y el asado de tira (acompañadas de ensalada).
La propuesta para la entraña es un Caro (blend de malbec y cabernet sauvignon) de las bodegas Catena y Rothschild. Es decir, ofrece lo mejor de Europa y Latinoamérica. “El estilismo francés aprovechando la libertad de Sudamérica. Hecho en Argentina con el estilo francés. [...] Tiene fuerza lo que es perfecto para una entraña con su grasa intramuscular que ya cuando la pones en la parrilla se pone dulce”, comenta Bracamonte.
El sommelier nos deja una última joya de la nueva carta de vinos de El Parrillero: el Montecastro Reserva, un proyecto que nace en el 2000 de la mano de un grupo de amigos (entre ellos, nada menos que el cantante Julio Iglesias). ¡Salud!
Además…
Dirección: Calle Francisco Masías 505, San Isidro.
Horario: Lunes a sábado, de mediodía a medianoche. Domingos, hasta las 10 p.m.