La ingeniería continúa llevando sus límites hacia escenarios que, hasta hace algunos años, parecían difíciles de imaginar. Entre las obras más ambiciosas en desarrollo destaca un gigantesco túnel que será construido bajo el mar y que alcanzará los 26,7 kilómetros de extensión, con el objetivo de transformar la conexión terrestre entre importantes ciudades europeas. La infraestructura promete reducir considerablemente los tiempos de desplazamiento en esta zona del continente, convirtiéndose en una alternativa clave para quienes actualmente deben realizar recorridos más prolongados. Su magnitud y las condiciones en las que será ejecutada han despertado especial interés entre quienes siguen los grandes proyectos de infraestructura. La obra también plantea importantes desafíos técnicos, debido a que buena parte de su recorrido se encontrará bajo el lecho marino. A ello se suman las dimensiones que tendrá la construcción y la necesidad de garantizar la seguridad de quienes transiten por ella una vez que entre en funcionamiento.
Un nuevo proyecto conocido como E39 Rogfast, promovido por Statens vegvesen (Administración de Carreteras Públicas de Noruega), se alista para convertirse en el túnel más largo del mundo con 26,7 kilómetros de longitud y una profundidad máxima de 392 metros. En la actualidad, esta megaobra se encuentra en construcción en el suroeste de Noruega y conectará las ciudades de Trondheim y Kristiansand en poco tiempo. De esta manera, se reducirá drásticamente los tiempos de viaje en la costa oeste y reemplazará los cruces por ferry en invierno, debido a que las malas condiciones climáticas obligan a suspender cruces.
Según medios locales, esta obra está calificada como un hito en la ingeniería de Noruega, ya que se trata del primer túnel submarino de carretera con cuatro carriles. De hecho, la construcción se desarrolla mediante excavaciones en roca bajo el lecho marino, un proceso de alta complejidad que requiere tecnología de punta y personal especializado, lo que promete en un futuro repercusiones en la economía y turismo local. A pesar de que los trabajos se iniciaron en 2018, debido a la pandemia tuvo retrasos, por lo que ahora se estima que esté lista en el 2033. Por último, se espera que los futuros usuarios del túnel submarino paguen cerca de 30 dólares por utilizar esta moderna vía.
Luego de que la aviación comercial impulsara diversas rutas que superan las 16 horas de vuelo, recientemente se anunció que se iniciará una conexión entre Shanghái (China) y Buenos Aires (Argentina), a través de China Eastern Airlines. Este vuelo tendrá una escala técnica en Auckland, Nueva Zelanda y recorrerá cerca de 19.681 kilómetros, alcanzando aproximadamente 29 horas sobre el cielo.
Y es que, esta ruta presenta una marcada diferencia en sus tiempos de recorrido, es decir, mientras que el vuelo desde China hacia Argentina tomará alrededor de 25 horas y 30 minutos, el retorno se extenderá hasta las 29 horas, consolidándose así como el vuelo directo más largo del mundo en operación actualmente. Cabe mencionar que, pese a que el avión hará una parada técnica en Auckland, los pasajeros no tendrán la necesidad de salir de la nave, por lo que se considera un vuelo directo y sin escalas.