

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Revisar etiquetas y preguntar por los ingredientes de un producto o un plato es una práctica habitual entre quienes siguen una alimentación vegana o vegetariana. Sin embargo, existen herramientas que facilitan esa tarea. Desde 2018, el sello V-Label trabaja en el Perú certificando productos veganos y vegetarianos para ofrecer mayor claridad y confianza a los consumidores al momento de comprar.
Revisar etiquetas y preguntar por los ingredientes de un producto o un plato es una práctica habitual entre quienes siguen una alimentación vegana o vegetariana. Sin embargo, existen herramientas que facilitan esa tarea. Desde 2018, el sello V-Label trabaja en el Perú certificando productos veganos y vegetarianos para ofrecer mayor claridad y confianza a los consumidores al momento de comprar.
MIRA: Sang Jung, el chef que dejó su vida en Seúl para sumarse a Central, el restaurante peruano considerado el mejor del mundo
V-Label es un sello internacional que certifica productos y servicios veganos y vegetarianos. Creado en Suiza en 1996, hoy está presente en decenas de países y llegó al Perú en 2018 para responder a una necesidad creciente: ofrecer un sistema confiable que permita identificar con claridad los productos aptos para quienes siguen una alimentación basada en plantas o buscan opciones libres de ingredientes de origen animal.
“En ese momento existía mucha confusión sobre qué productos eran realmente veganos o vegetarianos. Vimos la necesidad de contar con un mecanismo de etiquetado transparente que sirviera como guía para los consumidores”, explica Gaby Mucha, directora técnico comercial de V-Label Perú.
Un sello que va más allá de los ingredientes
A diferencia de una declaración realizada por la propia empresa, la certificación V-Label implica una evaluación independiente. El proceso no solo revisa la lista de ingredientes, sino también las sustancias utilizadas durante la fabricación, los procesos productivos y las condiciones de producción para minimizar el riesgo de contaminación cruzada con ingredientes de origen animal.
“Cuando un consumidor encuentra el sello en un producto puede tener la confianza de que ha pasado por una revisión exhaustiva y que cumple con criterios internacionales”, señala la ingeniera peruana.

Esta verificación externa también reduce los riesgos reputacionales para las empresas y aporta mayor transparencia frente a consumidores cada vez más informados. Para ellos, además, representa una guía de compra práctica, ya que les permite identificar rápidamente un producto vegano o vegetariano sin tener que revisar detalladamente la lista de ingredientes.
Además de brindar confianza, la certificación representa una ventaja competitiva. Según estudios realizados por V-Label, los consumidores asocian el sello con atributos positivos como calidad, transparencia y confiabilidad, lo que mejora la percepción de la marca en el punto de venta.
Por su parte, Gaby Mucha destaca que “colocar un sello reconocido internacionalmente permite que una marca nueva genere confianza desde el primer momento y se diferencie frente a la competencia”. Esta ventaja cobra aún mayor relevancia para las empresas exportadoras, ya que la certificación facilita el posicionamiento de sus productos en mercados donde este tipo de sellos forma parte de los criterios de compra.
Cuando V-Label inició operaciones en Perú, el mercado de alimentos vegetales era todavía incipiente. Uno de sus primeros clientes fue Laive con su línea de bebidas vegetales. Desde entonces, el interés empresarial ha aumentado, especialmente entre compañías que exportan alimentos y suplementos de origen vegetal.
Actualmente, las categorías con mayor crecimiento incluyen alimentos elaborados con superfoods peruanos, snacks, panificación, salsas y suplementos de origen vegetal con propiedades funcionales y nutracéuticas.
Según datos citados por V-Label Perú, en el país existe un 12 % de consumidores flexitarianos, un 5 % de vegetarianos y un 2 % de veganos, lo que demuestra que los productos certificados no están dirigidos únicamente a un nicho, sino a un público cada vez más amplio que busca reducir su consumo de alimentos de origen animal por motivos de salud, sostenibilidad, bienestar animal o curiosidad.
El desafío: combatir la desinformación
Uno de los principales retos sigue siendo la confusión entre conceptos como “vegano” y “vegetariano”. Muchas empresas aún desconocen los requisitos necesarios para declarar correctamente un producto como vegano y, en algunos casos, utilizan etiquetas que no cuentan con respaldo técnico.
También persisten prejuicios sobre estos productos, como la idea de que solo interesan a personas veganas o que ofrecen menor calidad nutricional o sensorial. Para V-Label, superar estos mitos es fundamental para impulsar un mercado más transparente y profesional.
“La recomendación para las empresas es dedicar tiempo al desarrollo del producto, verificar cuidadosamente todos los ingredientes y respaldar sus declaraciones con una certificación independiente que genere confianza en el consumidor”, sostiene Mucha.
Finalmente, la ingeniera indica que “cada vez más consumidores buscan información antes de comprar y las empresas empiezan a entender que la transparencia es un valor agregado”. “Esperamos que el etiquetado vegano certificado se convierta en un estándar dentro del mercado peruano”, concluye Mucha.
- Boston en 24 horas: una ruta para disfrutar la ciudad de Estados Unidos que cada día atrae a más peruanos
- ¿Viajarás con tu mascota en avión? La guía con todo lo que debes saber desde antes de abordar el avión
- ¿Es demasiado tarde para hablar inglés? Los retos (y ventajas) de aprender después de los 30
- El costo invisible del tricampeonato: las jugadoras de Alianza Lima cuentan todo lo que enfrentaron para reinar en el vóley peruano
- El sabor que se multiplica: La Pollerona inaugura segundo local en medio del auge gastronómico de Lima Norte
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.













