El sabor que se multiplica: La Pollerona inaugura segundo local en medio del auge gastronómico de Lima Norte
La marca continúa consolidando su crecimiento con una propuesta que prioriza además servicio y experiencia. Con este local suma el número 11 en 11 años.
En Lima Norte, en plena avenida Túpac Amaru, La Pollerona abre una nueva sede en el siempre dinámico distrito de Comas confirmando así que este crecimiento gastronómico no es casualidad, sino es el resultado de una receta que mezcla el sabor, el servicio, la experiencia y visión empresarial.
En Lima Norte, en plena avenida Túpac Amaru, La Pollerona abre una nueva sede en el siempre dinámico distrito de Comas confirmando así que este crecimiento gastronómico no es casualidad, sino es el resultado de una receta que mezcla el sabor, el servicio, la experiencia y visión empresarial.
La historia de la marca —que nació desde abajo— hoy suma 11 locales en su undécimo año de operaciones. Pero más allá de las cifras, hay un trabajo silencioso detrás del producto que llega a la mesa. Y, claro, todo empieza desde la cocina.
“El uso de leña es un valor agregado. Ese sabor ahumado realza el aderezo del pollo, que es especial de la casa”, explica Diego Flores, chef y jefe de operaciones, quien desde hace tres meses lidera la propuesta culinaria. “El ají viene desde el inicio de La Pollerona; se ha ido perfeccionando, pero mantiene su sabor original”, comenta.
El chef Diego Flores desde hace tres meses está a cargo de la cocina en La Pollerona. Foto: Dany Núñez
Como en cocina nada se deja al azar, Flores habla de procesos, de estandarización y de consistencia. “Hemos trabajado para que todo se mantenga. Es un ejemplo de crecimiento como muchos emprendedores, y hoy por hoy La Pollerona sigue avanzando”, señala.
La carta acompaña ese enfoque. Platos criollos, saltados y sopas se integran a una propuesta pensada en el consumo cotidiano. “Están enfocados en el gusto del día a día. Más adelante vamos a implementar otros platos según lo que buscan los comensales”, añade el chef.
Detalles en los acompañamientos
Si bien el pollo a la brasa de La Pollerona es la estrella en la carta, en los acompañamientos también está la diferencia. “Utilizamos dos tipos de papas, la clásica, la papa única y también provenzal (amarillas con otros condimentos). Con el tiempo quizás podemos implementar papas nativas”, resalta.
Otra de las apuestas son los ya conocidos enrollados que renuevan técnicas. “Tomamos la masa de los productos chinos y la llevamos a algo más criollo. El resultado final es una entrada menos grasosa, más crocante y con mejor textura”, explica Diego Flores. Para el invierno, además, se alistan sopas más contundentes, aunque ya en la carta se pueden probar algunas como dieta de pollo y criolla.
El arroz chaufa, fettucinis, parrilla y demás acompañamientos, cobran fuerza en la carta del día a día. Foto: Dany Núñez
Gestión y crecimiento que van de la mano
Pero el crecimiento no solo ocurre en la cocina. Desde la gestión, la marca busca ordenarse para escalar. “Para nosotro, este es el inicio de una nueva etapa. Sabíamos que teníamos que innovar y demostrar que seguimos avanzando para darle el mejor producto a nuestros clientes”, afirma Javier Lizarzaburu, gerente de La Pollerona.
¿Y por qué Comas? Tras su primer local en El Agustino y su expansión a distritos como San Martín de Porres, Los Olivos y Manchay, el equipo identificó una nueva oportunidad estratégica. “Es una zona céntrica dentro de Lima Norte. Queremos consolidar nuestra presencia en distritos periféricos para luego ir a otros segmentos”, detalla.
Este desarrollo, reconoce, no siempre fue así. “La empresa creció rápido y de manera un poco desordenado. Pero entendimos que para seguir avanzando había que reorganizarnos”, comenta. Hoy, la operación se sostiene en pilares como marketing, recursos humanos y finanzas, con miras a una expansión más planificada.
La apuesta continúa. En los próximos meses abrirán un nuevo local también en Comas, en la zona de San Felipe. Y no descartan seguir sumando distritos. Foto: GEC
Mientras tanto, buscan conectar con nuevos clientes desde la experiencia. Activaciones como la entrega de 100 pollos en la inauguración apuntan a ese objetivo. “Es una forma de que prueben nuestro producto, en un ambiente acogedor, familiar, y así estar a la par con otras marcas”, explica Lizarzaburu.
El gerente reconoce que la competencia, sobre todo en Lima Norte, es feroz, sin embargo, la marca confía en su propuesta. “Cuando llegué a Los Olivos era un local difícil por la competencia. Hoy no deja de crecer y estamos seguros de que en Comas pasará lo mismo. La gente va a valorar la calidad y la infraestructura”, asegura.
Para Lizarzaburu, el objetivo es claro: posicionarse entre los referentes del rubro. “La idea es que La Pollerona esté entre los 10 mejores pollos a la brasa. Ya hemos sido invitados dos años consecutivos al Buenazo Fest”, apunta.
En esa línea, el foco está en el servicio y la experiencia. “El cliente hoy busca algo diferente. Queremos innovar y crear momentos”, añade.