Por su diminuto tamaño, los nanoanticuerpos de llamas pueden acceder fácilmente a las células.
Por su diminuto tamaño, los nanoanticuerpos de llamas pueden acceder fácilmente a las células.
Por Diego Suárez Bosleman

A fines de diciembre del año pasado, un equipo de investigadores de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. (NIH) publicó un importante logro: aisló un conjunto de nanoanticuerpos contra el SARS-CoV-2 producidos por una llama. Según los resultados iniciales –presentados en “Scientific Reports”–, al menos uno de estos nanoanticuerpos podría prevenir y diagnosticar dicha infección a través de la proteína viral spike.