La ansiedad se presenta como un mecanismo de adaptación frente a posibles peligros del entorno. Es por ello, que los niños no son ajenos a sufrir los síntomas de este trastorno, más aún cuando nos encontramos en el marco de una pandemia y el confinamiento. (Foto: Shutterstock)
La ansiedad se presenta como un mecanismo de adaptación frente a posibles peligros del entorno. Es por ello, que los niños no son ajenos a sufrir los síntomas de este trastorno, más aún cuando nos encontramos en el marco de una pandemia y el confinamiento. (Foto: Shutterstock)
Por Redacción EC

La ansiedad se presenta como un mecanismo de adaptación frente a posibles peligros del entorno. Es por ello, que los niños no son ajenos a sufrir los síntomas de este trastorno, más aún cuando nos encontramos en el marco de una pandemia y el confinamiento. Esto, se puede ver reflejado en conductas como temores, sentimientos de inseguridad, angustia y dificultad para concentrarse, así como también en respuestas fisiológicas como el insomnio y la inquietud motora.