Día del Padre: la carta de Johana, la hija del Nene Cubillas
Día del Padre: la carta de Johana, la hija del Nene Cubillas

Hoy es el Día del Padre y por cosas del destino esta vez no vamos a pasarla juntos, como algunas otras veces. Esa es quizás la parte complicada de tenerte como papá. Las largas ausencias, tus viajes por el mundo, el que te pierdas momentos importantes... pero siempre lo entendí y no te lo reclamo. Tener a de papá es una sensación increíble y rara al mismo tiempo. Porque para mí no es nada nuevo, nada fuera de lo común, yo siempre lo vi como mi papá y ya. Era un crack porque jugaba conmigo, sencillamente. Un papá que por alguna razón todo el mundo quería, todos buscaban conocer, por el que me preguntan TODOS los días... Pero al fin y al cabo un papá como todos. Con sus defectos y sus mil virtudes.

Comencé a entender que eras distinto a los demás porque así me lo impuso la vida: una estrella que brilla por todos lados. De chiquita no entendía; muchas veces faltaste cuando yo solo quería que estuvieras mirándome, consolándome. No entendía que Blatter te necesitaba para representar al fútbol en el mundo, o que tenías que dar charlas de liderazgo a las más grandes empresas, ni que debías ir a grabar entrevistas para ESPN explicando cómo metiste el gol de tres dedos. No entendía que clasificaste con Perú a tres Mundiales y que ahí te convertiste uno de los más grandes anotadores, que fuiste clave el año que ganamos la Copa América en el 75. No entendía que en ese entonces eras goleador histórico del que hoy es el equipo de mis amores. Tampoco que todo un país te reclamaba como suyo. Es que tú en ese momento no eras suyo; tenías que ser solo mío y llegar a la actuación del Día del Padre como hacían todos los papás del mundo (y de mi mundo). Era la princesa del ídolo de todos y quería pasar tiempo con el rey. Como todas las princesas, engreída yo, y un poco egoísta; pero como ya dije: no entendía nada.

Los años fueron pasando y finalmente comprendí todo: ¡Soy la hija del Nene! A pesar del tiempo separados, de tener que verte un mes sí y otro no, de forjar una relación vía teléfono y no tenerte al lado cuando más lo necesitaba, sé que tu corazón es tan grande que siempre estuvo y estará conmigo. Los consejos que me diste me siguen sirviendo para la vida, cada una de las cosas que pasamos, hoy me hacen una mujer fuerte y de verdad te lo agradezco. Soy conciente de que lucho todos los días para alcanzar mis objetivos y que no se los debo a nadie más que a mi esfuerzo; pero si no me hubieras plasmado esa idea de éxito, tal vez nunca lo habría logrado. Gracias por enseñarme a ser siempre la mejor, te prometo nunca dejar de pelear por eso.

Que tú seas mi papá es un orgullo enorme y por ti siento una admiración terrible. Eres el mejor jugador peruano de todos los tiempos y eres mi papá. Cada vez que veo la repetición de alguno de tus goles, los reportajes de tu carrera, todo lo que lograste con la selección peruana o las expresiones de cariño de tus hinchas, me explota el corazón. Esta relación es más difícil que sencilla; es fuerte, es dura, es jodida, pero aún así no la cambio por nada: te quiero en las buenas y TE AMO en las malas. Aunque me hayas puesto una valla casi imposible de pasar, y pese a todos los problemas que pudimos tener en el camino; ¡te adoro! Estoy realmente 'feliz de la vida' por tenerte de papá, eres el mejor para el mundo y . Te eligiría siempre: como a Alianza, al Perú y al fútbol.

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