La ratificación de Julio Velarde como presidente del BCR por cinco años más es una excelente noticia para el país, menos para la izquierda más radical del Congreso. Los senadores de Juntos por el Perú votaron en bloque en contra de Velarde, pero, en realidad, lo que rechazan y critican abiertamente es la autonomía y la alta capacidad técnica que ha tenido el BCR en estas décadas.
Durante la campaña presidencial, el candidato Roberto Sánchez, hoy el principal asesor de la bancada castillista, decía que Julio Velarde no los representaba y amenazaba con que, en su “primer día de gobierno, lo vamos a echar porque es usted una vergüenza”. Sánchez tuvo que tragarse sus palabras y cambiar de versión en segunda vuelta, pero dejó en evidencia el nivel de animadversión contra uno de los profesionales peruanos más destacados no solo en el ámbito local, sino internacional. Pero esta animadversión no se quedó en la campaña. El miércoles, cuando el pleno del Senado aprobó la ratificación con 40 votos a favor y 12 en contra, los únicos votos negativos fueron los de la bancada de Juntos por el Perú. Lo que más sorprende son los argumentos para oponerse a la continuidad de un profesional que ha sido reconocido en más de una oportunidad como el mejor banquero central del mundo y de las Américas por prestigiosas publicaciones como “The Banker” (del grupo del “Financial Times”).
Por ejemplo, el senador Wilfredo Verano habló del “mito de la indispensabilidad” de Velarde y cuestionó nada menos que la autonomía constitucional de la que goza el BCR. Esa independencia ha servido de escudo contra los intereses políticos de diferentes gobiernos y ha permitido que la institución se maneje con un riguroso sistema meritocrático.
En esa misma línea, el senador de JPP Hugo Ccahuana, que sustentó ante el pleno el informe favorable por corresponder a la decisión de la mayoría, dejó constancia de que él había votado en contra en comisión y calificó de anacrónica la norma que rige los requisitos del cargo. ¿Entendemos que, para este senador, Julio Velarde no cuenta con los requisitos suficientes para ejercer el cargo? ¿Es en serio?
El caso más burdo fue el del senador Humberto Morales, quien repitió en el Congreso, en la prensa y hasta en la comisión que evaluó el caso que Velarde “no tiene grados ni títulos” para ejercer la función pública. Lo grave es que se trata de una mentira descarada: Velarde es bachiller en Economía por la Universidad del Pacífico y cuenta con maestría y estudios de doctorado en la Universidad de Brown, además de estudios avanzados en Alemania.
¿Por qué, en realidad, le molesta tanto a esta izquierda la figura de Julio Velarde y todo lo que representa? La constante tentación de la izquierda de asaltar el BCR para financiar sus afiebradas ideas con las reservas internacionales, hasta que ya no quede nada. No olvidemos que Roberto Sánchez, que ya se veía sentado en Palacio junto con toda su collera, propuso destinar parte de las reservas internacionales a cerrar brechas en salud y educación. La barrera para eso no era solo Julio Velarde, sino toda una institución profesional que felizmente goza de independencia política. Por eso, los ataques que hemos escuchado estos días no solo van contra la persona, sino contra la institución.
Felizmente, estas ideas han quedado enterradas por cinco años más. El problema es que siguen rondando el debate público, pese a que el Perú ya pagó con creces la receta de la izquierda: esa receta del hambre que genera hiperinflación, altos niveles de endeudamiento y pobreza. Esta semana, la izquierda de JPP votó en contra de Velarde. Dicho de otro modo: votó a favor de la inflación y la pobreza que tanto dice combatir.