En términos generales, las vitaminas cumplen un papel esencial en el correcto funcionamiento del organismo, ya que contribuyen a que los procesos vitales se desarrollen de forma adecuada. Sin embargo, su impacto depende en gran medida del tipo de alimentación que cada persona mantiene a diario y del equilibrio entre los distintos macronutrientes que integran la dieta. Dentro de este grupo, la vitamina B12 —que puede encontrarse en comprimidos, cápsulas, gotas, inyecciones o tabletas sublinguales— resulta especialmente importante para la salud humana. Este nutriente ofrece beneficios clave que no siempre son ampliamente conocidos, como la protección de las fibras nerviosas y su participación en la formación del ADN. A pesar de ello, muchas personas, en particular los adultos mayores, desconocen la forma correcta de consumo y el alcance real de las ventajas que puede aportar este complejo vitamínico. A continuación, repasamos en detalle toda la información relevante sobre este tema relacionado con nuestra salud.
Aunque no existe un horario estrictamente establecido como el “mejor” para consumir vitamina B12, la Unión Vegetariana Española (UVE) recomienda priorizar su ingesta a través de suplementos, en lugar de depender exclusivamente de alimentos como lácteos, huevos o productos fortificados. La razón es que estas fuentes, en muchos casos, no alcanzan a cubrir los requerimientos diarios cuando se consumen en porciones habituales.
En esa línea, la entidad sugiere tomar estos suplementos preferentemente en ayunas, con el objetivo de favorecer una absorción más eficiente. No obstante, también señalan que su consumo durante el día, incluso acompañado de las comidas, no representa un inconveniente. De igual forma, insisten en la importancia de acudir previamente a un profesional de la salud, quien pueda evaluar cada caso de manera individual y determinar las necesidades específicas de cada paciente.
En cuanto al consumo de vitamina B12, se recomienda que hombres y mujeres a partir de los 14 años ingieran diariamente 2,4 microgramos (mcg). En el caso de las mujeres embarazadas, la dosis sugerida es de 2,6 mcg al día, y durante la lactancia, de 2,8 mcg. El nivel máximo de ingesta tolerable (UL, por sus siglas en inglés) corresponde a la cantidad máxima diaria que probablemente no cause efectos adversos en la mayoría de las personas. Entre los beneficios que brinda este complejo se encuentra lo siguiente:
Evita la anemia por déficit de esta vitamina, algo frecuente en personas mayores o con dietas restrictivas.
Ayuda a mantener la energía y prevenir síntomas como la fatiga o la debilidad.
Favorece el correcto funcionamiento del sistema nervioso.
Ayuda a reducir los niveles de homocisteína, un aminoácido relacionado con mayor riesgo cardiovascular.
Medlineplus señala que es una vitamina hidrosoluble (se disuelve en agua). Después de que el cuerpo utiliza estas vitaminas, las cantidades sobrantes salen del organismo a través de la orina. El cuerpo puede almacenar vitamina B12 por años en el hígado.
La vitamina B12, al igual que las otras vitaminas del complejo B, es importante para el metabolismo de proteínas. Ayuda a la formación de glóbulos rojos en la sangre y al mantenimiento del sistema nervioso central.