El cuerpo humano está compuesto en un 60 % por agua, presente en células, sangre y otros fluidos. Cuando ocurre deshidratación, disminuye su nivel en la sangre, lo que afecta la circulación y el funcionamiento de órganos y músculos. De hecho, el Ministerio de Salud (Minsa) destaca la importancia de una adecuada hidratación para prevenir golpes de calor, lo que sería perjudicial para el ser humano. De esta manera, a pesar de que se recomienda con frecuencia beber ocho vasos de agua todos los días, esta cantidad es solo una referencia general. Frente a ello, un estudio realizado en Estados Unidos determinó la cantidad de líquido que, en promedio, necesita un adulto para mantener una vida saludable. En el desarrollo de esta nota te contamos mayores detalles al respecto.
El organismo pierde agua diariamente por la respiración, la sudoración y la eliminación de desechos, por lo que es necesario reponerla mediante el consumo de líquidos y alimentos con alto contenido hídrico para mantener su adecuado funcionamiento. Entre sus beneficios destacan la eliminación de desechos a través de la orina, la transpiración y las deposiciones; el mantenimiento de la temperatura corporal en niveles normales; la lubricación y amortiguación de las articulaciones; y la protección de los tejidos sensibles. Así, a través de la plataforma Mayo Clinic, las U.S. National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine establecen recomendaciones sobre la ingesta diaria adecuada de líquidos:
- Ingesta diaria de aproximadamente 3,7 litros de líquidos (15,5 tazas) en hombres.
- Ingesta diaria de aproximadamente 2,7 litros de líquidos (11,5 tazas ) en mujeres.
Durante los últimos tiempos ha ido en aumento una tendencia entre las personas por mostrarse al natural y dejar a un lado bases, correctores y delineadores. Lejos de parecer una acción superficial, un estudio presentado por la Dra. Tara Well, del Departamento de Psicología de la Universidad de Columbia, y compartido por Infobae, sostiene que el uso o la ausencia de cosméticos adquiere significados profundos que van más allá de lo estético.
Es decir, buscan transmitir un mensaje implícito que desafía las normas culturales tradicionales, mientras que otros lo vinculan más con un tema de salud, al considerar que la aplicación diaria puede resultar un proceso agobiante, por lo que prefieren una apariencia más natural y cómoda. Eso no es todo, este grupo opta por cuidar de su piel, por lo que evitan la exposición continua a químicos y la obstrucción de los poros, reduciendo los riesgos de afecciones cutáneas. Por ello, la psicología sugiere que, para un número creciente de personas, prescindir del maquillaje se ha convertido en una forma de libertad personal, conforme comparte Infoabe.