Hasta hace una semana, el rapero estadounidense Sean ‘Diddy’ Combs (54) y el presentador peruano Andrés Hurtado (57), conocido como Chibolín, compartían pocas similitudes más allá de su notoriedad mediática y su gusto por ostentar. Hoy, sin embargo, una triste coincidencia ha colocado a ambas figuras públicas en el centro de las páginas policiales. Ambos son celebridades caídas en desgracia, estrellas estrelladas en el pavimento de la infamia debido a distintas acusaciones legales. Combs es señalado por la justicia de su país por estar vinculado a una red de tráfico sexual y extorsión que involucraría a más de un famoso de Hollywood. Actualmente, se teme por su vida y está en máxima custodia para que no se lleve sus secretos a la tumba, como hizo el controvertido magnate Jeffrey Epstein.

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