Por Celeste Pérez

Diciembre viene cargado de luces, listas de regalos y mesas abundantes. Pero, alejado de ello y tomando una pausa al ruido comercial de la temporada, hay personas que viven la Navidad de otra forma: sin traje rojo ni barba blanca, pero con la convicción de que un gesto oportuno puede cambiarle el día (o la vida) a alguien más. Son aquellos peruanos que, desde distintas causas, sostienen iniciativas solidarias que se activan con más fuerza en estas fechas y cuyo impacto va mucho más allá del calendario.