Hay una escena en la segunda temporada de “Terapia sin filtro” (“Shrinking”) donde el parco doctor Paul Rhoades, psiquiatra, habla frente a sus amigos. Ha empezado a desarrollar síntomas de la enfermedad de Parkinson y sabe que su vida cambiará con velocidad. Se dirige a todos, revela sus sentimientos como nunca lo había hecho, con manos temblorosas, pero también con una sinceridad que conmueve.
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La escena fue de tal potencia que le valió al actor, el legendario Harrison Ford, su primera nominación al Emmy. No ganó, pero demostró que después de los 80 años un intérprete todavía puede ofrecer lo mejor de su carrera.
Ahora que la serie estrena su temporada 3 en Apple TV, ya es una de las comedias más aclamadas de la actualidad. En una época en la que se habla cada vez más sobre la salud mental, esta historia se unió a la conversación sin sermonear. En cambio, mostró a sus personajes actuar con hechos y no tanto con palabras. La historia sigue a Jimmy Laird (Jason Segel), terapeuta que perdió a su esposa en un accidente de tránsito; luego de pasar por una serie de conductas autodestructivas, se propone enderezar su vida y al mismo tiempo ayudar a sus pacientes de manera poco tradicional: se involucra personalmente en sus vidas; una violación a la ética profesional, pero que garantiza conflicto en la ficción.
Acompañan a Jimmy el ya mencionado Paul, en el cual ya se hacen evidentes los síntomas de la enfermedad, pero también su hija adolescente Alice (Lukita Maxwell), la vecina metiche Liz (Christa Miller), su mejor amigo Brian (Michael Urie), y también Gaby (Jessica Williams), colega que tiene reservas con el método experimental de Jimmy. En una mesa redonda con medios de América Latina, Somos le preguntó a esta actriz si, al estar en contacto con guiones que ponen tanto énfasis en la salud mental, ella reflexiona sobre sus propios dilemas. Responde con un no, que su trabajo es estar presente como el personaje y no contaminar el proceso con pensamientos externos.
En la conversación Williams compartió su propia experiencia con la psicoterapia. Una de las cosas más importantes que aprendió fue entender sus propios pensamientos como trenes que van y vienen, sobre cuya aparición ella no tiene ningún control; así, la actriz elige a qué cosas de verdad prestarles atención y a cuáles otras no.
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La nueva temporada presenta un ingreso nuevo al elenco: Gerry, paciente de párkinson cuyos síntomas son más severos que los de Paul y que le ayudará a tener una perspectiva distinta de la enfermedad. Un personaje interpretado por Michael J. Fox, protagonista de la saga “Volver al futuro” al que le detectaron esta dolencia hace 35 años, pero que ha seguido trabajando de manera esporádica.
“Fox era y es un gran talento y una persona extremadamente divertida”, dijo Williams. “También es una de esas personas similares a Harrison Ford, que te hicieron creer en las películas. Así que tener la oportunidad de trabajar y ver a esos dos actuar juntos fue una experiencia surreal”, añadió. La actriz asegura haberse quedado en el set después de terminar su trabajo solo para ver a ambos hacer sus escenas juntos.
“Shrinking” es una historia sobre vínculos en sus múltiples combinaciones. Una de estas duplas es la de Gaby con Alice; con el deterioro de Paul, la psicoterapeuta se convierte en el apoyo de la joven en cosas donde su padre Jimmy no puede intervenir. Williams se quiebra un poco al hablar de esta conexión. “Es una relación muy importante y tierna, y creo que incluso para Gaby hay una línea en la última temporada en la que se emociona y dice algo como: “Te pareces a tu mamá”. Es como una pequeña versión de su mejor amiga, y creo que ahí hay duelo, sí, pero también hay esperanza”.
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Dr. Melfi
"Los Soprano"
Si ser médico no es fácil, tratar de manera constante a un mafioso lo es menos. La doctora Melfi (Lorraine Bracco) lo consigue por varias temporadas con el peligroso Tony Soprano (James Gandolfini), siempre metido en luchas por el poder. A pesar de haber estado tentada a pedirle favores que solo él podría conceder, no lo hizo.
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Sean Maguire
"En busca del destino"
Si el guion de “En busca del destino” iba a funcionar, cosa que hizo, necesitaba los actores correctos. En oposición al huraño Will Hunting de Matt Damon llegó el Sean Maguire de Robin Williams, psicólogo que le cambió la vida y que, a pesar de sus propios demonios, se esforzaba en hacer la diferencia.
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Frasier Crane
"Frasier"
Luego de ser un secundario en “Cheers”, el psicoterapeuta Frasier Crane obtuvo su propia serie, “Frasier”, y también un programa de radio para escuchar los problemas de los oyentes. Pero como esta era una comedia, lo hacía con humor. A veces uno se preguntaba si sus consejos eran realmente sensatos.