Bruno Odar: "No me siento encasillado" (Entrevista)
Bruno Odar: "No me siento encasillado" (Entrevista)

Entrevistar a puede ser toda una faena. Sus representantes de prensa me dicen que no participó mucho en la campaña de promoción de “Magallanes” porque sus horarios en “Al fondo hay sitio” son complicados. Lo cierto es que, entre la serie, su familia y demás compromisos, Odar se muestra como un actor en constante actividad. Tras un intento fallido de reunirnos, concretamos una conversación por teléfono. La película de Salvador del Solar lo ha vuelto a poner en la mira de aquellos que esperamos ver más allá de Lucho González, y que queremos disfrutar de aquel que tal vez es el mejor actor del país.

—Tu personaje en “Magallanes” es secundario, pero por momentos se roba la película.

Quedé gratamente sorprendido con el resultado y las actuaciones. No hay un solo actor que no haya estado a la altura de la película, la cual ya es parte de la historia de la cinematografía nacional.

—Cuando vi en la película que hacías pareja con Tatiana Astengo, por un momento pensé que no podrían desligarse de sus personajes en “Al fondo hay sitio”. Pero sucede todo lo contrario.

Es verdad, llevo ya cinco años haciendo el personaje de Lucho, que ha ganado mucha popularidad, pero eso no impide que siga con mis actividades como actor. Lo que yo tengo presente siempre es que ningún personaje se debe parecer. En este caso, Lucho no se parece en nada a Milton, y hace tiempo tenía ganas de hacer algo diferente.

¿Es fácil para ti desligarte de un personaje que ha calado tanto? Vemos mucho hoy en día a actores encasillados.

Nunca debemos perder el placer y la diversión. Cuando hago personajes tan disímiles la paso muy bien, mi profesión es cambiar de piel todo el tiempo.

¿Sientes que desde que empezaste a hacer “Al fondo hay sitio” es más complicado desarrollar otros proyectos?

Bueno, es verdad. Al estar en “Al fondo hay sitio” dejé de hacer locuciones, por ejemplo. Pero está la compensación a nivel económico. El horario de la serie te permite manejar los tiempos en las noches, no es que grabes todos los días todo el día. En ese sentido, me puedo manejar en esos tiempos que no grabo para hacer las películas. Pido ciertos permisos también. Para “Magallanes” pedí permiso por los cinco o seis días que me tocó grabar

—Lo decía porque uno puede pensar que el actor llega a sentirse muy cómodo en televisión por el tema económico y dejar de hacer teatro o cine.

Trato de aprovechar el tiempo muerto que tengo en la serie. Pero sí, hubo un año en el que dejé de hacer teatro, que me parece fue comenzando en la serie. Trabajé todo el 2011 y en el 2012 me dediqué solo a la TV.

—Fue chocante, porque te alejaste de las tablas por un año.

Quise dedicarme a la serie para no matarme tanto, pero sinceramente me terminé deprimiendo. Hacer un papel cuatro años seguidos puede deprimir a un actor. Felizmente ahora están mis otras actividades. Los actores no estamos acostumbrados a una continuidad tan larga de una telenovela. Hasta hace unos 10 años duraban seis meses o un año. En este caso estamos hablando de siete años al aire con un personaje que no termina.

¿Sientes esta dicotomía de estar en la televisión por la estabilidad a costa de dejar de hacer otras cosas?

No lo veo tanto como un sacrificio. El sacrificio hubiera sido que no pueda hacer otras actividades aparte de “Al fondo hay sitio”. Para mí eso sería horrible, estaría cortando con lo que me gusta. Sin embargo, como ves, he podido hacer “Magallanes”, “Monos con gallinas”, “La deuda”. Quizás pueda haber impedimento si me llaman para un protagónico de cine. Ahí sí requeriría más tiempo. Si pasa eso, entraría en conversaciones con los productores de la serie con anticipación.

¿Te gustaría volver a tener un protagónico en el cine?

Me encantaría. Me llegan propuestas, pero no acepto todas. Tampoco quisiera encasillarme en el cine, sino variar. En el cine cuido muy bien mi próximo personaje.

—¿No corres el riesgo de encasillarte haciendo tu personaje en la televisión?

Me gusta hacer el personaje, pero no sé cuántos años más estará hasta que se termine. Estaría encasillado si solo fuera Lucho en “Al fondo hay sitio”, pero estoy en cine y dirigiendo. No me siento encasillado. Los directores que me llaman saben que no soy un actor que se encasilla. Esa es una de mis fórmulas para mantenerme a través de los años en teatro, cine y televisión.